EL DESAFÍO YIHADISTA
La soldado kurda que se suicidó para no caer en manos de los yihadistas
La combatiente, que luchaba en Kobani, acabó con la vida de varios terroristas

Arin Mirkan, la joven soldado kurda que se hizo estallar el sábado para no caer en las manos de los yihadistas del Estado Islámico.
Por primera vez una soldado kurda se ha suicidado matando a algunos enemigos yihadistas. La joven se llamaba Arín Mirkán y estaba combatiendo con la Unidad de Protección Popular (YPG) para defender Kobani, la localidad kurda asediada por los yihadistas del Estado Islámico desde hace tres semanas. Este domingo por la noche, Arin Mirkán, decidió cubrirse el cuerpo con explosivos y hacerlos estallar para matarse a sí misma y a miembros del Estado Islámico que la habían rodeado.
Desde el YPG se señala que la joven se hizo estallar para no ser violada, torturada y decapitada, que es lo que les ha ocurrido a las otras soldados kurdas que han caído en manos del Estado Islámico. Su sacrificio ha sido valorado por el YPG como una demostración de coraje para proteger su pueblo. De hecho, con su acción Arín ha derribado una de los principales obsesiones de los yihadistas, que consideran que si les mata una mujer se excluye la posibilidad entrar en el paraíso.
La batalla en Kobani
El asalto ocurrió en los combates para defender Kobani, en la frontera al este de Turquía. Hace este sábado el Isil estaba controlando la ciudad desde la altura de Mishtenur. Un oficial de Kobane, Idris Nahsen, según lo que refiere el diario inglés ‘The Telegraph’, ha dicho que los ataques aéreos por kurdos y estadounidenses no serán suficientes para matar al grupo enemigo. En su opinión falta la coordinación entre los soldados y la coalición de Washington y Arabia.