EE UU había prohibido volar a los hermanos Kouachi
Más de un estadounidense respiró aliviado el jueves al saber que los presuntos autores de la matanza de Charlie Hebdo no podían haberse colado en un avión y atacar suelo norteamericano, porque hacía años que estaban en la lista de los que tienen prohibido volar a EE UU o sobre su espacio aéreo.
Era una falsa sensación de seguridad, porque son muchos los terroristas que han sido detenidos a punto de perpetrar atentados sin estar en esa lista y aún más los inocentes que llevan años luchando contra un Gobierno que les impide volar, sin darles mayor explicación. Los hermanos Kouachi no le han hecho ningún favor a estos últimos, parte de una lista con cerca de 100.000 nombres que viola los derechos civiles de muchos. «Desafortunadamente, la única manera de saber si te han quitado de la lista de ‘No Volar’ después de cumplir con todos los requisitos es comprar un billete de avión», dice en su página web la American Civil Liberties Union (ACLU), que lucha contra ello en los tribunales.
El Gobierno de Barack Obama decidió mantener la lista creada por el Gobierno de George W. Bush en 2010 con el argumento de que «es una de nuestras mejores líneas de defensa», dijo la senadora demócrata Dianne Feinstein.
La presencia de los hermanos Kouachi en ella indica que Estados Unidos tiene una estrecha colaboración con Francia y se nutre de su Inteligencia para su lista de indeseables. Los hermanos Kouachi desataron todas las alarmas desde que Chérif, el menor, fue detenido en 2005 acusado de ser parte de una red que reclutaba a jóvenes franceses para luchar contra EE UU en Irak. Su hermano Said entró en la mira de Washington cuando viajó a Yemen en 2011 para unirse a Al-Qaeda en la península Arábiga.