El FMI presiona aún más a Grecia
El Fondo advierte de que un impago el día 5 dejaría al país heleno sin acceso a más ayudas mientras Atenas quiere un acuerdo con la Troika esta semana.

El primer ministro griego, Alexis Tsipras, durante una reunión de ayer.
El vaso griego no está vacío. Comienza a tener algo de agua, no mucha, pero viendo los precedentes de hace sólo unas semanas, la cantidad es destacable. En lo político, el problema es de apariencias. ¿Está medio lleno, como insiste Grecia, o medio vacío, como advierten los acreedores internacionales? La pregunta es relativamente sencilla. En una negociación bilateral en la que uno pide y el otro tiene que pagar, el que tiene el dinero siempre tiene la sartén por el mango, el poder. O le convences o no habrá dinero y Grecia, pese a su creciente optimismo de las últimas horas, vio ayer cómo sigue lejos de que la Comisión, el BCE y, sobre todo, el FMI, den su brazo a torcer.
El Fondo Monetario Internacional confirmó ayer que es el brazo de la Troika que más exigencias está poniendo para alcanzar un principio de acuerdo que permita a Atenas recibir los 7.200 millones aún bloqueados del segundo rescate, cuya prórroga extraordinaria concedida el 20 de febrero expira a finales de junio. De este dinero, la mitad corresponde al FMI, que ayer, por si existían ciertas dudas, recordó cuáles son las reglas de juego si el Ejecutivo de Alexis Tsipras decide finalmente no abonar los 301 millones que tiene que transferir a Washington el 5 de junio. «Si un país falla a la hora de pagar sus compromisos es declarado en mora, y bajo nuestra política no tiene acceso a financiación hasta que cumpla», explicó William Murray, portavoz adjunto del Fondo.
Nadie sabe a ciencia cierta si Grecia tiene este dinero para cumplir con sus obligaciones de pago. Sólo Tsipras lo sabe y Tsipras lo que busca a toda costa es un pacto antes del día que le permita recibir dinero fresco de sus socios de la Eurozona. Porque sin esta inyección extra, el impago, el temido ‘default’, sería una opción demasiado real, como advirtió por ejemplo el ministro de Interior.
Opciones
Entre las opciones barajadas para evitar este escenario, se habla de solicitar al Fondo una aunar los cuatro tramos que deben abonarse en junio y pagar a finales de mes los 1.544 millones adeudados. Murray desveló que de momento no han recibido una solicitud de Atenas, una fórmula sólo utilizada por Zambia en los ochenta. Respecto al desarrollo de las negociaciones, dijo que están siendo «intensas» y advirtió de que «no podemos concluir la evaluación sobre la base de unas cuantas medidas. El acuerdo debe ser exhaustivo».
No sólo lo dijo el portavoz, lo aseguró la propia directora gerente, Chistine Lagarde, que ha participado en la reunión que los ministros de Finanzas del G-7 han mantenido en la ciudad alemana de Dresde.