El Estado Islámico hace ondear el terror en la ciudad de Palmira
En cuanto se iza la bandera negra del grupo yihadista Estado Islámico (EI) se activa el mecanismo de terror para amedrentar a la población. Los asesinatos colectivos en lugares públicos son una de las estrategias más utilizadas y en Palmira la pusieron en práctica el miércoles en el anfiteatro romano, donde asesinaron a veinte hombres disparándoles en la cabeza. El Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH) calcula que el EI ha asesinado «a más de 2.600 personas, incluidos más de 1.500 civiles (de ellos 23 niños y 32 mujeres), desde la instauración de su califato a finales de junio de 2014».
La primera acusación del EI es la de colaborar con los gobiernos de Damasco o Bagdad, pero también se aplica la pena máxima por blasfemia, protestas contra el califato, tráfico de drogas. La lista de motivos es larga, según recoge el OSDH, organismo con sede en Londres, pero con una amplia red de colaboradores sobre el terreno.
En cuanto a los métodos empleados, lo más habitual es el disparo en la cabeza, pero también se recurre a la decapitación y lapidación en las plazas públicas de las localidades y ante las cámaras de los teléfonos o de los medios del propio EI. En el caso de homosexuales también se les ha lanzado al vacío desde los edificios más altos.