Europa apura la presión en favor del ‘sí’ y avisa de las complicaciones si gana Tsipras
Políticos de distintas ideologías critican que se está empujando a Grecia hacia un callejón sin salida.

Los ecos del referéndum se han extendido por todo el continente. En la foto, un londinense pone carteles en Trafalgar Squareto.
La presión de parte de la clase política europea para que los griegos voten ‘sí’ en el referéndum que se celebra sobre las condiciones económicas de los acreedores continuó ayer, a un día de que se celebre la consulta. El presidente del Parlamento Europeo, el socialdemócrata Martin Schulz, subrayó en unas declaraciones que recoge el dominical Welt am Sonntag que ha sido el gobierno de izquierdas del primer ministro griego, Alexis Tsipras, el que ha conducido al país a un callejón sin salida, «pero de eso la gente no tiene la culpa». Según Schulz, «la situación seguro que no mejorará» si el pueblo rechaza en el referéndum de este domingo los planes de reforma de las instituciones acreedoras —el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Central Europeo (BCE) y la Comisión Europea (CE)—, porque el Gobierno griego se queda sin dinero.
«Sin dinero nuevo, no es posible pagar salarios, el sistema de salud ya no funciona, el abastecimiento eléctrico y el transporte público colapsan y ya no se pueden importar bienes necesarios, porque nadie los puede pagar», advirtió.
El presidente del Partido Socialista Europeo (PES, en inglés), Sergei Stanishev, ha pedido a los griegos que no den la espalda a Europa. «El domingo los griegos ejercerán su derecho democrático. Espero sinceramente que al hacerlo no den la espalda a Europa», señala en un comunicado.
«Conforme se acerca el momento del referéndum en Grecia, quiero repetir mi mensaje alto y claro. Las imágenes que hemos visto de Grecia en los últimos días han sido dolorosas para todos los europeos. La gente haciendo colas durante horas son pensionistas, madres y padres europeos», dijo Stanishev.
El presidente del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (Feef), Klaus Regling, afirmó que espera un «resultado positivo» del referéndum. «Hay mucha incertidumbre ahora sobre el futuro de Grecia. Quiero que Grecia sea parte de la eurozona y, por tanto, espero un resultado positivo en este difícil proceso», dijo Regling en una entrevista al diario heleno Kathimerini .
Regling destacó también que si gana el ‘no’ «hay dudas sobre la aplicación de las reformas necesarias» para el país y agregó que «para la aplicación de un programa es necesario un Gobierno que crea en la aplicación de medidas difíciles».
El ministro austríaco de Finanzas, Hans Jörg Schelling, dijo que confiaba en una «solución negociada» a la crisis griega aunque asegura que una salida del euro de ese país sería «fácilmente asumible» por Europa.
En una entrevista que publicó ayer el diario vienés Die Presse, Schelling cree que en caso de que salga el ‘no’ en el referéndum, habrá más dificultades para llegar a un acuerdo.
«Nuestro mayor problema ya no es el contenido (de las propuestas griegas) sino la destrucción de cualquier confianza entre Grecia y los otros países de la zona euro», destaca.
El titular de Finanzas alemán, Wolfgang Schäuble, subrayó que la decisión de seguir o no perteneciendo a la eurozona depende del pueblo griego, al tiempo que se mostró convencido de que la Unión Europea (UE) saldrá fortalecida de la crisis.