El primer ministro griego afronta una nueva votación en el Parlamento
Hoy se vota el segundo paquete de las reformas acordadas con la Eurozona.

Tsipras afronta hoy una nueva votación.
El Gobierno griego afronta hoy una nueva prueba en el Parlamento, donde se votará el segundo paquete de reformas acordadas con la Eurozona. La aprobación del primero permitió a Alexis Tsipras dar la cara ante sus socios europeos, pero le costó la pérdida de 39 votos de su propio partido. Además, el primer ministro se vio obligado a remodelar el Ejecutivo, tocado por la disidencia.
Esto no le garantiza que los rebeldes de Syriza se lo hayan pensado en una semana y vayan a apoyarle este miércoles. Las propuestas son inaceptables para el ala izquierda de la formación, y algunos de sus miembros han hecho de la coherencia con su programa una cuestión de honor.
Nadie se lo puede reprochar, pero Tsipras, que a su pesar promueve el incumplimiento de las promesas que le llevaron al poder, considera también una cuestión de honor que su partido le respalde en las decisiones que presenta como el único modo de salvar al país. Y ambas opciones son bien valoradas por los griegos.
En las últimas encuestas revelan que darían su apoyo al ala izquierda de Syriza si se convocaran hoy unas elecciones. A la vez, otorgan a Alexis Tsipras un 60% de popularidad, pues una mayoría opina que no le quedaba más remedio que claudicar.
El país estrenó el lunes una subida del tipo máximo del IVA al 23%, y recuperó la costumbre de dar los buenos días a los trabajadores de las sucursales bancarias, aunque permanecen las restricciones en cuanto a la cantidad de dinero que se puede retirar en ventanilla. La votación abrirá la puerta a nuevos sacrificios si se aprueba el segundo paquete de medidas.
Esta vez se trata de reformar el código civil para acelerar los procesos judiciales y reducir sus costes. Pero contempla cuestiones, como que ya no se llame a testigos en los juicios civiles, que han enfadado a abogados y jueces. También se facilitará las subastas de viviendas cuando el banco las embarga por impago de la hipoteca.
La reforma del código civil ya fue propuesta por los acreedores al anterior Gobierno del conservador Andonis Samarás, pero éste no llegó a llevarla al Parlamento por la convocatoria anticipada de elecciones.
También se tiene que aprobar la incorporación a la legislación griega de la directiva europea sobre el saneamiento de los bancos. Prevé que si un banco necesita fondos para su recapitalización, primero debe dirigirse a los accionistas para hacerse con capital.
Si la aportación de éstos no es suficiente, se recurre a los poseedores de bonos de la entidad y en último término, se procede a la quita de los depósitos.
La directiva, adoptada tras la crisis en Chipre, garantiza los depósitos bancarios de hasta 100.000 euros en tal caso.