Rajoy propone un Plan Marshall para atajar las causas de las migraciones
El presidente del Gobierno se mostró ayer dispuesto a enviar tropas para combatir al grupo yihadista Estado Islámico y atajar la crisis de los refugiados en origen. Mariano Rajoy fijó como condición imprescindible y legal «contar con el apoyo del Parlamento» para cualquier tipo de intervención militar, mientras fuentes de la Moncloa justificaron la postura en la necesidad de lograr la «estabilidad» en Siria.
El ministro de Sanidad, Alfonso Alonso, incidió también en la importancia de «no mirar hacia otro lado» ante el desafío de una organización terrorista que controla ya «cientos de kilómetros de costa». El Ejecutivo descarta, en todo caso, una acción unilateral de España, y evita concretar, por ahora, la naturaleza de las actuaciones que podrían llevarse a cabo; es decir, si sería recomendable la llegada de tropas terrestres al territorio o el lanzamiento de bombardeos contra los enclaves terroristas.
Los detalles
Todo debería especificarse, según aclaran desde el Gobierno y sin olvidar el fantasma de la guerra de Irak, dentro de una coalición internacional en la que los aliados acordaran el mejor modo de proceder y las labores de diplomacia, información o asistencia militar que podría ejercer cada país.
El presidente se inclinó en una entrevista concedida a Telecinco por «adelantarse a los problemas y no esperar a que pase lo que está pasando» con una llegada masiva de ciudadanos esperando encontrar en Europa una solución a su situación límite. La prevención, a juicio de Rajoy, debería ser una prioridad. De ahí que hoy volviera a recuperar el discurso de la ayuda a los países de origen de las migraciones y apostara por un ‘Plan Marshall’ como el que en su día puso en marcha Estados Unidos en Europa para su recuperación económica tras la Segunda Guerra Mundial.
El Gobierno preparael terreno para la llegada de los solicitantes de asilo. El Consejo de Ministros de hoyaprobará un Real Decreto para la concesión de una subvención «excepcional y singular» de trece millones de euros al Sistema de acogida e integración de solicitantes y beneficiarios de protección internacional.