Los aviones de Moscú golpean el bastión del Estado Islámico en Siria
Siguen denunciando que Rusia ataca a grupos rebeldes de la oposición a Al-Asad.

Merkel y Putin, en una reunión bilateral en el Elíseo.
Por tercer día consecutivo, la aviación rusa prosiguió ayer sus ataques en territorio sirio. Bombardeó por primera vez la provincia siria de Raqqa, feudo del Estado Islámico (EI), en donde, según el portavoz del Ministerio de Defensa ruso, el general Ígor Konashenkov, fue destruido un puesto de mando. Sin embargo, el Observatorio Sirio de Derechos Humanos sostiene que en el resto de los ataques a lo largo y ancho del país también fueron objetivo grupos rebeldes de la oposición a Bashar
al-Asad.
El puesto de mando alcanzado por las bombas se encontraba en Kasrat Faraj, al sudoeste de Raqqa. Al menos doce yihadistas perecieron bajo las bombas rusas. Asimismo, fue arrasado un campo de entrenamiento para terroristas cerca de Maadan Jadid. Los aviones rusos efectuaron también una incursión contra objetivos en la provincia de Alepo, en el norte, logrando golpear otro puesto de mando y un centro de comunicaciones del califato.
En la provincia de Idlib, en el noroeste, quedaron inutilizados una red de pasadizos subterráneos y un almacén de armas, aunque algunos medios de comunicación rusos admitían que allí no hay fuerzas del Estado Islámico. Al parecer, las unidades atacadas pertenecen al Ejército de la Conquista, coalición que engloba en su seno al Frente al-Nusra, filial de Al-Qaida en el territorio, y a otros grupos insurgentes que combaten contra las tropas sirias y también contra el EI.
En Idlib, de acuerdo con las informaciones de las ONG sirias, murieron la noche del jueves al viernes siete civiles, entre ellos un menor. La provincias de Hama y Homs también volvieron a ser bombardeadas. En la primera, los activistas sirios denuncian que la ofensiva estaba dirigida contra el Ejército de Al-Fatah, no contra el Estado Islámico.
Versiones
Sin embargo, Moscú insiste en que sus aparatos no están atacando a civiles y que el objetivo son los extremistas del califato, el Frente al-Nusra y, según declaró el jueves el ministro de Exteriores ruso, «grupos asociados», que incluirían a otros insurgentes hostiles a Al-Asad. En la operación lanzada el miércoles por Rusia participan también cazabombarderos Sujói-34 (Fullback) y cazas Sujói-25 (Frogfoot). Según el Ministerio de Defensa han sido desplegados más de 50 aparatos, incluyendo helicópteros. El plan consiste en blindar Damasco, Alepo y Latakia para impedir que los yihadistas lleguen hasta la costa del Mediterráneo y obligarles a retroceder.