Estados Unidos niega la fama al autor del último tiroteo
Chris Harper Mercer tenía 26 años, no tenía novia ni amigos y el Ejército le despidió al mes de incorporarse en sus filas por no cumplir «las condiciones mínimas». Pensaba que el mundo le había dado la espalda pero contaba con otra vida mejor en el más allá. «El infierno me dará la bienvenida, el diablo me abrazará». Así lo escribió en un manifiesto de «varias páginas» que llevaba consigo, y que diversas fuentes policiales han descrito a los medios estadounidenses como «la filosofía del odio». El documento no se ha hecho público aún, probablemente por las mismas razones, negarle la fama que buscaba. «¿Y quién le hace famoso? Los medios de comunicación», sentenció el reverendo Mike Huckabee.
Como en el caso de otros muchachos introvertidos y amargados, aquejados de enfermedades mentales, su mejor amigo era su ordenador. El joven tenía una presencia activa en las redes sociales, donde poco después de que dos reporteros de Virginia fueran asesinados en directo, observó cómo se hacen famosos los que protagonizan esos tiroteos. Las autoridades investigaban ayer cada retazo de su vida para intentar encontrar una explicación al sinsentido de la última masacre. Se cree que fue él quién la víspera advirtió anónimamente a sus compañeros de un foro de internet que «no vayan mañana a la escuela si vivís en el noroeste», escribió. «Relajaros y no alertéis a la Policía», pidió.