Cuatro muertos en Israel y Palestina en una ola de violencia que no amaina
En dos semanas han muerto 30 palestinos y 7 israelíes en los continuos disturbios.

Un palestino lanza gas lacrimógeno contra soldados israelíes.
La violencia continuó ayer en Israel y Palestina, con cuatro ataques palestinos en los que fueron asesinados tres israelíes y 22 resultaron heridos, que se suman a la muerte de uno de los atacantes y de un joven palestino en un enfrentamiento con soldados.
La ciudad de Jerusalén fue, de nuevo, blanco de varios ataques, con un atropello y apuñalamiento en el que murió una víctima y otro atentado, el más sangriento hasta ahora, perpetrado por dos palestinos con un arma de fuego y un cuchillo, en el que murieron dos israelíes y 16 fueron heridos. Este último tuvo lugar por la mañana en el asentamiento judío de Armón Hanatziv, en Jerusalén Este y limítrofe con la población palestina de Yabel Mukaber, de donde procedían los dos jóvenes de 22 y 24 años que asaltaron un autobús, según muestran imágenes de la policía.
Los atacantes «se subieron en el autobús con una pistola y un cuchillo y, dentro del vehículo, hirieron a cuatro personas de diversa consideración. Una patrulla policial trató de abordar el autocar y, aparentemente, los agresores se lo impidieron y continuaron atacando a personas inocentes desarmadas», indicó a los medios un responsable de la Policía del distrito, Yaser Aroni. Según testigos que viajaban en un autobús que circulaba detrás del asaltado, el conductor de aquel cerró las puertas de pasajeros y abandonó el vehículo para dar la voz de alarma, lo que habría provocado el gran número de heridos en su interior.
También ayer se registraron otros dos ataques en la ciudad israelí de Ranana, al norte de Tel Aviv.
En uno, un palestino acuchilló al menos a seis personas, una de las cuales está en situación muy grave, según los servicios de emergencia, antes de ser aprehendido por viandantes y puesto a disposición policial.
Más frentes
En el otro incidente, el agresor palestino y su víctima israelí resultaron heridos. Los dos autores de estas agresiones, que tuvieron lugar en apenas dos horas, son vecinos de Kfar Aqued, junto a la población palestina de Beit Hanina, en Jerusalén Este.
A estos incidentes violentos se suma la agresión, también con arma blanca, de un judío israelí a otro, al que confundió con un árabe, en la localidad de Kiriat Ata, en el norte de Israel.
Según medios israelíes, alrededor del 80 por ciento de los palestinos que han perpetrado 22 apuñalamientos contra israelíes en los últimos 13 días proceden de Jerusalén Este, lo que ha llevado al alcalde de Jerusalén, Nir Barkat, a pedir al gobierno el cierre de los barrios árabes, en la parte ocupada de la ciudad.