Merkel cede y limita la acogida de refugiados ante el incesante flujo
La coalición que gobierna Alemania ha alcanzado una serie de medidas de carácter urgente para afrontar el incesante flujo de refugiados que alcanza el país, encaminadas fundamentalmente a filtrar a aquellas personas sin perspectivas de obtener el derecho de asilo y con el fín de devolverlas en el menor tiempo posible a sus países de origen. La canciller federal y presidenta de la Unión Cristianodemócrata (CDU), Angela Merkel, el primer ministro de Baviera y líder de la Unión Socialcristiana (CSU), Horst Seehofer, y el vicecanciller germano y presidente del Partido Socialdemócrata (SPD), Sigmar Gabriel, presentaron personalmente ante la prensa los resultados de la reunión celebrada en Berlín, que acaba con semanas de discusiones y división entre los tres partidos gubernamentales.
No habrá las llamadas ‘zonas de tránsito’ que la CSU exigía en la frontera alemana, pero a cambio sí se instalarán centros de registro obligatorios para aquellos refugiados con escasas posibilidades de ser acogidos, en los que serán sometidos a una residencia forzosa. Los líderes de la coalición acordaron crear entre tres y cinco grandes centros de ese tipo, de los que los dos primeros entrarán en funcionamiento de manera prácticamente inmediata en las localidades de Manching y Bamberg.