Putin cede y cancela todos los vuelos a Egipto tras la catástrofe del Airbus
Moscú, sin embargo, se niega a dar prioridad a la teoría del atentado terrorista.

Turistas pasan su equipaje por un control de seguridad en el aeropuerto de Sharm el-Sheij.
Prácticamente una semana después de la catástrofe sufrida en el Sinaí por el Airbus 321 de la compañía rusa Metrojet, que causó la muerte de las 224 personas que se encontraban a bordo, el presidente Vladímir Putin ha aceptado finalmente seguir el ejemplo de otros países europeos suspendiendo los vuelos a Egipto de todas las compañías aéreas rusas. Su portavoz, Dmitri Peskov, quiso dejar claro que tal decisión, no obstante, «no quiere decir que Rusia esté dando prioridad a la teoría de que el terrorismo es la causa del siniestro». Pero esta posibilidad, la de un atentado, es exactamente la que ayer sugirió el jefe de los servicios secretos rusos, el FSB (antiguo KGB), Alexánder Bórtnikov.
Al comienzo de una reunión del Comité Nacional Antiterrorista (NAK según sus siglas en ruso), Bórtnikov dijo que «mientras no logremos definir las verdaderas causas de lo sucedido considero necesario suspender los vuelos a Egipto de las compañías rusas, fundamentalmente los de carácter turístico», mostrando así su preocupación por ése contingente, pero dando a entender que seguirán trasladándose al país árabe los aviones del Ministerio de Protección Civil ruso que están repatriando los cadáveres y trasladando a los equipos de rescate y especialistas que investigan la catástrofe.
Poco después de que las imágenes y declaraciones de Bórtnikov fueran difundidas por los principales canales de televisión rusos, apareció Peskov para anunciar que «el jefe del Estado ha aceptado las recomendaciones del responsable del FSB», hechas ante un órgano que se encarga precisamente de evaluar las amenazas terroristas y de adoptar medidas para evitar que se lleven a cabo.
Los indicios
Según declaraciones de Peskov a la agencia rusa Sputnik, la suspensión de los vuelos a Egipto se mantendrá hasta que se alcance «el nivel requerido de seguridad industrial», aunque lo cierto es que todos los indicios apuntan a una explosión dentro del avión como causa del siniestro. El autoproclamado Estado Islámico ha reivindicado dos veces la acción.
La AFP citaba ayer una fuente francesa próxima a la investigación que sostiene que «todo sucedía de manera normal, absolutamente normal durante el vuelo y, súbitamente, se acaba todo». «Se escucha claramente el ruido de una explosión». Esa es la conclusión que se extrae tras el análisis de la caja negra que registra los parámetros de vuelo.