La derecha pide a Hollande cambios radicales en seguridad y política exterior

Hollande y Sarkozy mantuvieron ayer un encuentro para abordar la lucha antiterrorista.
La unidad nacional que buscaba ayer el presidente francés, François Hollande, frente al terrorismo quedó en entredicho ante las peticiones de los responsables de la derecha y la ultraderecha de cambios radicales en sus políticas de seguridad y exterior.
Tras los atentados del grupo yihadista Estado Islámico (EI)Hollande recibió ayer a los líderes de los partidos políticos, comenzando por su predecesor al frente de la jefatura del Estado, el conservador Nicolas Sarkozy, presidente de Los Republicanos y líder de la oposición. Sarkozy reclamó «modificaciones drásticas» en la política de seguridad porque a su juicio la del presidente socialista no permite a los franceses «sentirse seguros» y «el riesgo» de que atentados como los del viernes vuelvan a producirse «es real».
Entre las ideas que lanzó el líder conservador, habló de «adaptar (el) dispositivo destinado a quienes consultan sitios (de Internet) yihadistas, a los que hacen la yihad». También reclamó que se ponga a todas las personas fichadas por los servicios secretos por radicalismo religioso en residencia vigilada con un brazalete electrónico «para saber dónde están, qué hacen», de forma que «las fuerzas de seguridad puedan evaluar su peligrosidad».
Pero sobre todo, la mayor crítica a Hollande del jefe de Los Republicanos vino por su política exterior, y en concreto por el deterioro de la relación con Rusia, que tiene a su juicio consecuencias en la lucha contra el Estado Islámico (EI), el principal objetivo. A ese respecto, le instó a dar «un giro en (la) política exterior» porque «todo el mundo es necesario para exterminar al EI, y en particular los rusos». «No puede haber dos coaliciones en Siria», añadió.
Menos contundente de lo habitual se mostró la presidenta del ultraderechista Frente Nacional (FN), Marine Le Pen, tras su encuentro con Hollande, en tregua durante los tres días de luto que vive el país.