Sebastien, el héroe del Bataclan
Se llama Sebastien. Es el héroe del Bataclan. Natural de Arlés, en el sur de Francia. El viernes fue con su colega Jeff al concierto de Eagles of Death Metal. No solo sobrevivió a la masacre. Puso un rayo de luminosa humanidad en medio del terror. Fue él quien rescató a la embarazada colgada de una ventana, una de las imágenes más vistas de la tragedia.
La mujer anónima le ha podido encontrar gracias a las redes sociales para darle las gracias por haber salvado dos vidas. Su ángel de la guarda lo ha contado en la prensa y la radio sin darse importancia. «Los verdaderos héroes están muertos», dice.
Sebastien y Jeff estaban en primera fila cuando comenzaron las ráfagas de metralleta. Gritos, disparos, muerte. «Tuve que pasar sobre cadáveres, gente herida, mi ropa estaba llena de sangre. Aproveché que uno de ellos recargaba el arma para huir por detrás del escenario (.) Subí unas escaleras pero conducían al anfiteatro de la sala», relató al diario La Provence de Marsella.
«Frente a mí había dos ventanas. En una de ellas estaba colgada una mujer embarazada que suplicaba a la gente de abajo que la recogiera si saltaba. Abajo también era el caos. Pasé por la otra ventana y me agarré a una boca de ventilación. A 15 metros del suelo. Aguanté cinco minutos. Después la mujer embarazada, que no podía más, me pidió que la ayudara a volver dentro. Es lo que hice. No se adonde fue luego».
Las imágenes fugaces del salvamento fueron filmadas por el periodista del diario Le Monde Daniel Psenny desde su casa. En ellas se ve a un hombre socorrer a una mujer suspendida en el vacío agarrada al alfeizar de una ventana. Un llamamiento en Twitter ha permitido contactar a los coprotagonistas de la feliz historia.
«Yo volví a mi escondite, que no era bueno», recuerda el salvador. «Cinco minutos más tarde noté el cañón de un kalashnikov contra mi pierna. Uno de los terroristas me dijo: ‘Baja de ahí. Ven y ponte en el suelo’. Ahí empezó la toma de rehenes. Eramos una quincena. Desde lo alto del anfiteatro, los terroristas disparaban a la gente de abajo. Oíamos gritos, como de gente torturada. Nos dijeron: ‘Estamos aquí para haceros sufrir lo que los inocentes sufren en Siria. ¿Oís los gritos, el sufrimiento? Es para que sintáis el miedo que la gente sufre cada día en Siria.
Sebastien confesó haber aprendido que «la vida pende de un hilo y hay que apreciarla».