Los misiles sobrepasan todas las ‘líneas rojas’ de lo pactado en Siria
Un ataque deliberado contra tres hospitales y una escuela deja cerca de 50 civiles muertos.

Ciudadanos en un calle en la que han colocado una cortina contra los francotiradores. MOHAMMED BADRA
M. Ayestarán | damasco
La ONU cifra en 50 los civiles muertos en el ataque «deliberado» contra tres hospitales y una escuela en zona bajo control rebeldedamasco. La ofensiva en el norte de Siria coincide con un incremento de las medidas de seguridad en Damasco, ante el temor a nuevos ataques por parte de los grupos opositores presentes en las zonas rurales que rodean la capital. La electricidad se corta cada dos horas y la libra siria se hunde día a día respecto al dólar, por lo que la tarea de sobrevivir se ha convertido en lo más importante para unos ciudadanos exhaustos.
El éxodo hacia Europa se ha frenado en los últimos meses debido a las nuevas medidas adoptadas por Líbano y Turquía, donde los sirios necesitan ahora visados. La ralentización se aprecia sobre todo en la frontera que une Siria con Líbano, mucho menos transitada que durante el verano, cuando se podía llegar a Europa en apenas una semana. Ésta es la única línea divisoria que le queda a un régimen que combate ahora por recuperar el control de sus pasos fronterizos con Turquía y Jordania.
Intereses
La guerra en Siria se recrudece ajena a los planes de un posible alto el fuego que se negocian a miles de kilómetros. Un conflicto en el que no hay ‘líneas rojas’ y donde en las últimas 24 horas al menos 50 civiles murieron, según la ONU, como consecuencia de ataques contra tres hospitales y una escuela.
El régimen, con el apoyo aéreo ruso, estrecha el cerco sobre la oposición armada en el norte de Alepo con el objetivo de cortar sus vías de suministro desde Turquía. En la ciudad en Azaz al menos 14 personas perdieron la vida por el bombardeo de una escuela convertida en centro de acogida para desplazados y un hospital maternoinfantil, según fuentes médicas citadas por la agencia Reuters. Los otros dos centros sanitarios alcanzados están en la vecina provincia de Idlib, cerca de la localidad de Marat al-Numan, bastión opositor desde el inicio del levantamiento contra el régimen.
En uno de los edificios, cuya gestión está apoyada por la organización Médicos Sin Fronteras (MSF), «hay al menos siete personas muertas, entre personal y pacientes, y al menos ocho trabajadores de MSF han desaparecido y no sabemos si están vivos», explicó a Reuters Mego Terzian, presidente de MSF Francia.
La contienda en Siria se ha convertido en una especie de miniguerra mundial y el norte de Alepo es ahora mismo un campo de batalla abierto entre distintas potencias. Una pugna de la que escapan decenas de miles de civiles para encontarse con la frontera turca cerrada.