Al menos 34 muertos en un nuevo atentado en Turquía

Bomberos tratan de ayudar a los heridos tras el atentado. STR
M. Ayestarán | Jerusalén
El terror volvió a golpear en el corazón de Ankara por tercera vez en menos de seis meses. Al menos 34 personas perdieron la vida y 125 resultaron heridas tras una explosión registrada a media tarde de ayer en la céntrica plaza de Kizilay, cerca del parque Güven y en los alrededores de una comisaría y de una parada de autobús. Un comunicado emitido por la gobernación de la capital informó de que 23 de las víctimas fallecieron en el mismo lugar de los hechos, mientras que las otras cuatro murieron en el camino al hospital. Los heridos fueron trasladados a una decena de clínicas.
El comunicado apuntaba que la causa de la explosión fue un coche bomba, pero hasta el cierre de esta edición ningún grupo había reivindicado un ataque que vuelve a demostrar la frágil situación de seguridad que sufre un país que se ha convertido en una pieza clave para la Unión Europea, que quiere enviar de vuelta allí a los refugiados que tratan de llegar a su territorio.
La explosión se produce pocas semanas después de que otras 30 personas perdieran la vida en la capital tras el ataque a un convoy militar. Un grupo kurdo desconocido, que se presentó como los Halcones de la Libertad del Kurdistán, reivindicó la operación «en venganza por la política represora del presidente Recep Tayyip Erdogan», según un comunicado difundido a través de las redes sociales, pero las autoridades culparon a un ciudadano de origen sirio perteneciente a otro grupo. Erdogan rompió la tregua con el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) en junio y desde entonces varias localidades del Kurdistán turco viven bajo el toque de queda.