Rousseff aumenta el programa contra la pobreza y dice que resistirá
La presidenta de Brasil insiste en que en estos momentos es víctima de un «golpe» de Estado.
efe | sao paulo
La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, anunció ayer un incremento en la asignación del programa del gobierno de combate al hambre, en un momento clave de su mandato, y aseguró que «resistirá y luchará hasta el final».
Rousseff realizó el anuncio durante un acto en Sao Paulo organizado por los sindicatos con motivo del día de los Trabajadores y advirtió que si el vicepresidente Michel Temer asume el poder, en caso de ser destituida, «acabará con una parte» del programa Bolsa Familia.
La presidenta insistió en que es víctima de un «golpe» de Estado que comenzó a ser tejido por el presidente de la Cámara de los Diputados, Eduardo Cunha, pero afirmó que «luchará», como, según recordó, ya hizo durante la dictadura.
La jefa de Estado acusó a Cunha, declarado enemigo político de Rousseff, y a otros legisladores de ser los «responsables» de la crisis económica que vive el país y del aumento del desempleo, por no aprobar las reformas que ella propuso al Congreso.
Alertó de que si el Senado aprueba el inicio de un juicio político en su contra y Temer asume la presidencia de Brasil serán recortados los programas sociales y los derechos de los trabajadores.
Las medidas anunciadas por la jefa de Estado suponen un nuevo espaldarazo a la izquierda, que estaba desencantada con Rousseff debido a una serie de propuestas de ajuste fiscal lanzadas para reequilibrar las maltrechas cuentas públicas del país.
Acorralada por el Congreso, la presidenta intenta ahora rescatar el apoyo de las bases.