Las medidas de seguridad fueron las correctas por parte de Francia
La hipótesis de la introducción de un artefacto explosivo durante la escala en la terminal parisiense, que duró poco más de una hora, fue calificada de «altamente improbable» por una fuente cercana a las pesquisas. Queda la posibilidad de una intrusión en algunas de las rotaciones previas del aparato a lo largo de la jornada por Eritrea, Egipto y Túnez, donde efectuó escalas de entre una y dos horas de duración.
A primera vista, las medidas de seguridad fueron correctas en el aeródromo de Roissy, donde 86.000 de los 100.000 trabajadores están autorizados a penetrar en las pistas. Entre enero de 2015 y abril de este año, a más de 600 personas se les retiró ese permiso o se les negó su concesión o renovación a raíz de la revisión general de las acreditaciones para las zonas reservadas realizada con motivo de los atentados yihadistas en París. De ellas 85 eran sospechosas de radicalización islamista por síntomas como negarse a saludar a una mujer o recibir consignas de su parte. Tras los desmentidos hallazgos de la víspera, los primeros restos de la catástrofe fueron encontrados a lo largo de la jornada a 290 kilómetros de Alejandría. Se trata de miembros humanos, pedazos de la aeronave, asientos, varias maletas y otros enseres de los pasajeros. Su localización se realizó algo más al sur del punto de impacto del avión, estimado por las autoridades helenas a 130 millas náuticas de la isla de Kárpatos (mar Egeo).