Francia evita por segunda vez la votación de la reforma laboral
La polémica medida será aprobada hoy si la oposición no introduce una moción de censura.
efe | parís
El Gobierno francés evitó ayer por segunda vez someter a votación en la Asamblea Nacional su polémico proyecto de ley de reforma laboral, contestado en las calles por miles de personas en una nueva jornada de movilización nacional.
La falta de apoyos con los que cuenta ese plan hizo que el Ejecutivo recurriera de nuevo al artículo 49.3 de la Constitución. En alusión a la derecha y a los disidentes de izquierdas, el primer ministro francés, Manuel Valls, lamentó la existencia de «una alianza de conservadores e inmovilistas» que no quiere cambiar nada. En la opinión del primer ministro, la reforma busca que Francia sea más fuerte frente a la competencia internacional.
La reforma quedará aprobada en la Asamblea a menos que la oposición introduzca hoy miércoles una moción de censura. Los opositores de izquierdas tienen difícil reunir las 58 firmas requeridas para abrir el proceso, y los socialistas disidentes han sido amenazados con la expulsión de su propio partido en caso de apoyarlo.
En caso de que en esta ocasión no haya mociones, el texto irá al Senado para una segunda lectura y, si hay discrepancias, pasará de nuevo a la Asamblea para su votación definitiva.
Por otro lado, acciones puntuales en los peajes o en el Tour de Francia mantendrán este verano la oposición sindical, que retomará las concentraciones a partir del próximo mes de septiembre.