Merkel defiende la acogida de refugiados tras los dos atentados
La canciller declara que Alemania debe superar la «prueba histórica» a la que se enfrenta.

La canciller Angela Merkel habló en rueda de prensa sobre los atentados en Alemania. WOLFGANG KUMM
efe | berlín
La canciller alemana, Angela Merkel, reconoció ayer la inseguridad que han generado en el país los atentados yihadistas de Würzburg y Ansbach, cometidos por refugiados, pero defendió su política de acogida y aseguró que Alemania superará la «prueba histórica» a la que se enfrenta.
Merkel intentó conjurar los miedos de los alemanes y también contestar a quienes la acusan de haber infravalorado los peligros de acoger a cientos de miles de refugiados. La canciller recordó las criticadas palabras que pronunció hace once meses —«vamos a conseguirlo»— y, tras señalar que nunca dijo que fuera a ser fácil, volvió a mostrarse convencida de que el país conseguirá afrontar con éxito esa «tarea histórica».
Su comparecencia giró en torno al ataque cometido en un tren cerca de Würzburg y a la bomba que detonó este domingo en Ansbach. Ambos atentados han sido reivindicados por el EI y Merkel asumió que el terrorismo yihadista ha llegado a Alemania, pero que los culpables no son los refugiados.
Su intención, advirtió la canciller, es atacar un estilo de vida y a una sociedad abierta, poner a prueba la unidad y quebrar la voluntad de acogida, por lo que hay que enfrentarse a ellos y «no desviarse» del camino emprendido. Merkel presentó un plan de medidas para mejorar el registro de los refugiados y posibilitar la intervención del Ejército en caso de alerta terrorista grave.
Recordó, sin embargo, que abordar este desafío exige de la colaboración europea y admitió su decepción por la «poca disposición» de algunos socios a compartir responsabilidades ante la crisis de los refugiados.
Merkel hizo hincapié en que Alemania está «en guerra contra el Estado Islámico», pero no está «en ninguna guerra contra el islam», y descartó ampliar la colaboración a la coalición que lucha en Siria e Irak.
Aseguró que cuenta con el apoyo del vicecanciller, el líder socialdemócrata Sigmar Gabriel, y se comprometió a recuperar a los ciudadanos que dirigen su mirada a partidos de la derecha radical. Además del discurso de estos partidos, Merkel afronta las críticas de los conservadores de Baviera.