Trump y Clinton encaran una dura campaña que durará cien días
Muchos observadores vislumbran la contienda como «la más desagradable» en mucho tiempo.

El candidato republicano a la presidencia, Donald Trump. MICHAEL REYNOLDS
Pedro Alonso | Washington
Tras alcanzar la candidatura a la Casa Blanca en las convenciones de sus partidos, el republicano Donald Trump y la demócrata Hillary Clinton encaran una dura campaña con vistas a las elecciones del 8 de noviembre.
Las dos últimas semanas de discursos, luchas internas, música y montañas de globos y confeti que se han vivido en los cónclaves republicano (Cleveland, del 18 al 21 de julio) y demócrata (Filadelfia, del 25 al 28 de julio) dan ahora paso a una ardua contienda de cien días para conquistar la Presidencia de Estados Unidos.
Como si fueran la noche y el día, el magnate inmobiliario —un novato en el mundo de la política— y la exsecretaria de Estado —una experimentada candidata en ese terreno— ofrecen dos visiones del país diametralmente opuestas.
La semana pasada en Cleveland, Trump se ganó el apelativo de «candidato del apocalipsis» al trazar un dibujo sombrío de unos Estados Unidos en decadencia a causa de las políticas del presidente demócrata Barack Obama, cuyo legado defiende Clinton. «Nuestra convención ocurre en un momento de crisis en nuestra nación. Los ataques a nuestra policía y el terrorismo en nuestras ciudades amenazan nuestra forma de vida. Cualquier político que no perciba este peligro no está listo para liderar nuestro país», subrayó el multimillonario neoyorquino, al abogar por el «cambio».
«Yo solo puedo arreglarlo», aseveró Trump, quien se postuló como «el candidato de la ley y el orden» y ayer prometió, en su activa cuenta de la red social Twitter, reavivar «el sueño americano».
Un país vibrante
Frente al pesimismo del magnate, Clinton, que ha hecho historia como la primera mujer que logra la nominación de uno de los dos grandes partidos para aspirar a la Casa Blanca, pintó esta semana en Filadelfia un cuadro luminoso de un país vibrante y diverso. «No permitáis a nadie decir que nuestro país es débil. No lo somos», aseveró este jueves la también ex primera dama, quien reprochó a su rival no comprender que «Estados Unidos es grande porque Estados Unidos es bueno» y abrazó el lema «Más fuertes juntos».
Tras caer el telón en Cleveland y Filadelfia, Trump y Clinton afrontan una intensa carrera que, marcada por la descalificación del adversario, muchos observadores vislumbran como «la más desagradable» en mucho tiempo en el país norteamericano.