Juncker se esfuerza en recuperar la confianza en la Unión Europea
En su discurso sobre el estado de la Unión el presidente de la CE propone más inversión y seguridad .

Jean-Claude Juncker ofrece el discurso anual sobre el estado de la Unión en el PE. PATRICK SEEGER
mónica faro | estrasburgo
El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, trató ayer de devolver a los ciudadanos la confianza en la Unión Europea con propuestas centradas en la inversión y el crecimiento y con una apuesta por reforzar la seguridad y la defensa a nivel supranacional.
En su discurso ante el Parlamento Europeo sobre el estado de la Unión, sobre el que había una gran expectación, Juncker mostró que la economía sigue siendo una importante prioridad para el Ejecutivo al centrar su propuesta más concreta en duplicar la capacidad financiera de su plan de inversiones, el Fondo Europeo para Inversiones Estratégicas. El objetivo, explicó, es alcanzar al menos 500.000 millones de euros de aquí a 2020 y tratar de movilizar 630.000 millones en 2022.
Según Juncker, el plan de inversiones, que partió de un presupuesto de 21.000 millones de euros en 2014, ha movilizado ya 116.000 millones de inversión en 26 Estados miembros y beneficiado a más de 200.000 pymes.
«Europa tiene que invertir en su juventud, sus ciudadanos que buscan empleo, sus pequeñas empresas», subrayó.
Las próximas acciones de la Comisión, anunció Juncker, se centrarán también en la conectividad -prometió wifi público en todas las ciudades de aquí a 2020 y 5G en 2025-, la defensa del «Copyright» europeo -«Quiero que los creadores reciban un pago justo por su trabajo», afirmó- y la creación de empleo juvenil.
Pero la polémica en la Eurocámara llegó con su gran propuesta sobre seguridad y defensa: crear un «cuartel general único» y un «fondo europeo de defensa» para que la UE sea más eficaz y desarrolle más su industria en ese ámbito.
«Europa ya no puede permitirse ir a caballito del poder militar de otros, o dejar que Francia defienda sola su honor en Mali», enfatizó Juncker.
Aunque respaldada por las grandes fuerzas políticas del hemiciclo, la propuesta encendió los discursos de los populistas y fue rechazada por los euroescépticos.
«Más integración militar, más peticiones de fondos, más deuda para los niños de mañana y contentar a los socialistas de hoy. Pero cuanta más Europa construyen, más indiferentes se sienten los ciudadanos», espetó el líder de Conservadores y Reformistas Europeos (ECR), la tercera fuerza en la Eurocámara, el tory partidario del brexit Syed Kamall.
La propuesta fue acogida por el liberal Guy Verhofstadt, recientemente nombrado negociador del Parlamento Europeo para el brexit , quien subrayó que para «volver a tomar el control», la UE tiene que actuar «a nivel europeo».