Desmantelan al norte de París uno de los grandes arsenales de ETA
Está considerado el mayor depósito de armas desde el cese de la lucha de la banda terrorista.
f. ITURRIBARRIA | PARÍS
La policía francesa, en colaboración con la Guardia Civil, descubrió este miércoles en un bosque al norte de París el mayor depósito de armas intervenido a ETA desde el anuncio oficial del cese de la lucha armada del que la semana próxima se va a cumplir el quinto aniversario.
Cuatro bidones de gran tamaño enterrados en un bosque de Carlepont contenían cerca de un centenar de pistolas y revólveres, enteros o desmontados, cuidadosamente embalados y en aparente buen estado.
El golpe a la baza estratégica que se reserva ETA en el intento de arrancar una solución negociada con los gobiernos español y francés se produjo en el marco de una investigación preliminar abierta la víspera por la sección antiterrorista de la Fiscalía de París, con competencia nacional en la materia. La causa, incoada por los cargos de tenencia ilícita de armas en banda organizada y asociación de malhechores con fines terroristas, obedeció a una información comunicada a las autoridades judiciales por la Dirección General de Seguridad Interior y resultado del trabajo de sus equipos de investigación conjuntos con la Guardia Civil.
Los policías de la Subdirección Antiterrorista todavía no han realizado un inventario preciso del zulo ya que han enviado sin abrir los paquetes contenidos en los bidones al laboratorio de la Policía Científica con la intención de detectar perfiles genéticos y huellas dactilares de sus manipuladores. En una primera inspección ocular se ha determinado por la forma de los embalajes la existencia de cerca de un centenar de armas de fuego, algunas en piezas desmontadas. Se encontraban perfectamente envueltas en celofán, cinta adhesiva o tela y embadurnadas en grasa para su conservación.
A falta de desprecintarlas y comprobar su número de serie, se maneja la hipótesis de que las armas proceden del atraco perpetrado por un comando de ETA en octubre de 2006 a la empresa Sidam en Vauvert, cerca de Nimes.
Los servicios antiterroristas creen que el entramado logístico militar se encuentra actualmente bajo la responsabilidad de Mikel Barrios Santamaría, en busca y captura desde noviembre de 2008 cuando eludió una operación policial.
ETA se echó al monte con sus arsenales a raíz del desmantelamiento de sus reservas estratégicas en octubre de 2004. En aquella operación, denominada ‘Santuarios’, se descubrieron los últimos zulos históricos camuflados en los cimientos de viviendas unifamiliares del País Vasco francés con la complicidad de sus habitantes. A buen recaudo de sofisticados dispositivos hidráulicos de acceso, en los bajos de tres casas se encontraron cientos de armas cortas y largas, granadas y morteros, incluidos dos misiles tierra-aire, miles de dólares y euros así como grandes cantidades de explosivos.