Trump pide un «acuerdo mejor» para seguir con Cuba
Los líderes isleños eluden negociar sobre política interna.
Un grupo de personas rinde tributo al exgobernante cubano Fidel Castro. ROLANDO PUJOL
lucía leal | washington
El presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó ayer con poner fin al acercamiento diplomático a Cuba a no ser que el Gobierno cubano firme con él «un acuerdo mejor», un aviso que pone en jaque el futuro del deshielo con la isla, cuyos líderes eluden negociar sobre política interna.
«Si Cuba no está dispuesta a hacer un acuerdo mejor para el pueblo cubano, los cubano-estadounidenses y Estados Unidos en su conjunto, pondré fin al acuerdo», escribió aqyer Trump en su cuenta de la red social Twitter.
Con ese mensaje, el presidente electo reforzó la línea dura que ha adoptado hacia Cuba desde el sábado, cuando reaccionó a la muerte del expresidente Fidel Castro con un comunicado en el que prometía actuar para que el pueblo cubano pudiera «iniciar finalmente su camino hacia la prosperidad y libertad».
Está por ver si, cuando llegue al poder el próximo 20 de enero, Trump da seguimiento a esa amenaza con una oferta de renegociación al Gobierno cubano de los acuerdos alcanzados con el actual presidente de Estados Unidos, Barack Obama, para restablecer las relaciones diplomáticas y normalizar gradualmente los lazos entre las naciones.
Un portavoz de Trump, Jason Miller, aseguró ayer que las prioridades del magnate republicano en su política hacia Cuba serán «la liberación de los presos políticos, el retorno de los fugitivos de la Justicia estadounidense y también la libertad política y religiosa para todos los cubanos que viven bajo opresión».
«El presidente electo quiere ver libertad en Cuba, para los cubanos, y un buen trato para los estadounidenses, en el que no nos tomen por tontos», afirmó Miller en una conferencia de prensa.
Las demandas de libertad política y religiosa para los cubanos prometen toparse con una fuerte resistencia del Gobierno de Raúl Castro, que no se abre a negociar sobre ese tipo de temas, como demuestra el lento avance del diálogo bilateral sobre derechos humanos en los últimos dos años.
«Los cubanos no van a hacer concesiones sobre su política nacional», explicó un experto en Cuba en la American University y autor de un libro sobre el proceso de deshielo, William LeoGrande, quien matizó que si lo que quiere Trump es un cambio en la «relación bilateral» es posible que Raúl Castro sea «más flexible».
Durante las primarias, Trump fue el único aspirante republicano que apoyó la apertura hacia Cuba, pero en su búsqueda de votos en Florida en las elecciones generales, prometió que «revocaría» las medidas ejecutivas del presidente Barack Obama «a no ser que el régimen de los Castro» restaurara «las libertades en la isla».