Valls dimite e inicia la carrera a la presidencia de Francia
Intentará reconciliar a la izquierda y combatir el derrotismo.
El primer ministro francés, Manuel Valls, durante su comparecencia de ayer. MATHIEU CUGNOT
Fernando Iturribarría | parís
El socialista Manuel Valls anunció ayer su candidatura a la presidencia de Francia en las elecciones de la próxima primavera con la voluntad de reconciliar a la izquierda y combatir el derrotismo que la condena a la pérdida del Elíseo. El primer ministro francés adelantó que va a presentar hoy la dimisión a François Hollande, a quien rindió homenaje cuatro días después de su renuncia a la reelección. El nuevo Gobierno deberá estar formado antes del Consejo de Ministros del miércoles.
Valls, nacido hace 54 años en Barcelona y nacionalizado francés a los 20, compareció en el Ayuntamiento de Evry, municipio de 52.000 habitantes a 37 kilómetros de París del que fue alcalde de 2001 a 2012 y que se caracteriza por su elevada población de origen inmigrante, con 47 nacionalidades y más de 70 lenguas o dialectos. En la misma sala en la que se casó con la violinista Anne Gravoin, presente entre el auditorio al igual que la madre del candidato, la italosuiza Luisangela Galfetti, oficializó su participación en las primarias socialistas que se celebrarán a doble vuelta el 22 y 27 de enero próximo.
En un discurso de veinte minutos de duración, Valls apeló a su experiencia en el poder para defender «una Francia independiente, inflexible sobre sus valores, frente a la China de Xi Jinping, la Rusia de Vladimir Putin, los Estados Unidos de Donald Trump y la Turquía de Erdogan». También llamó a «refundar el proyecto europeo, que no está lo bastante cercano a los pueblos, pues quiero una Europa fuerte que invierta en la juventud y lo social».
Cerca de la mitad de los simpatizantes de izquierda, un 45%, desea que Valls sea el candidato socialista a las elecciones presidenciales de 2017, según una encuesta de la empresa Ifop realizada después de que Hollande renunciara el jueves a un segundo mandato. El porcentaje era del 38% antes de la abdicación a plazo fijo del jefe del Estado. Entre los seguidores del Partido Socialista el apoyo a una candidatura al primer ministro dimisionario ha progresado del 54% al 61%.
No obstante, Valls figura en cuarta o quinta posición en las intenciones de voto para las presidenciales y, por consiguiente, eliminado de la segunda vuelta que daría lugar a un duelo final entre el conservador François Fillon, gran favorito para conquistar el Elíseo, y la ultraderechista Marine Le Pen. Por delante de él, siempre según los sondeos, quedarían Jean-Luc Mélechon, postulante de la izquierda radical respaldado por los comunistas, y Emmanuel Macron, abanderado del liberalismo social.
Valls es el octavo candidato declarado a la competición interna de enero junto a los socialistas Arnaud Montebourg, Benoît Hamon, Marie-Noëlle Lienemann y Gérard Filoche, los ecologistas François de Rugy y Jean-Luc Bennahmias y el cofundador del micropartido Nouvelle Donne, Pierre Larrouturu. De todos ellos, el rival principal es el exministro de Economía e Industria Montebourg, quien ayer recordó que dimitió en agosto de 2014 del Gobierno en desacuerdo con su «política de austeridad». «Lo que se le puede reprochar es ser el autor de la teoría de las izquierdas irreconciliables y no haber sido capaz de cerrar la fractura abierta», declaró.