Bruselas se harta del bloque del Este por rechazar a los refugiados
El Colegio de Comisarios impulsa una infracción contra Hungría, Polonia y República Checa.

Varias familias sirias mientras abandonan Raqqa, dominada por el Estado Islámico. ZEIN AL-RIFAI
Adolfo Lorente | Bruselas
Tanto estaba yendo el cántaro al Este que al final acabó por romperse. Era cuestión de tiempo y la noticia, pese a su relevancia, no pilló por sorpresa a nadie, ni siquiera a los afectados. Ayer, el Colegio de Comisarios decidió por fin impulsar un procedimiento de infracción contra Hungría, Polonia y República Checa por negarse a acoger a los refugiados llegados de Siria que llevan meses de espera en Italia y Grecia en busca de ser reubicados en la Unión Europea. Si en el caso checo hay matices (han acogido a 12 de 2.691), el húngaro y el polaco son chocantes. No han recibido a ninguno. Cero. No los quieren y no lo harán aduciendo razones morales, religiosas o de seguridad. Ya les pueden poner todas las sanciones que quieran. Si alguien no sabía qué significaba la Europa a varias velocidades, aquí un ejemplo.
En 2015, en un momento de enorme tensión política en el club a raíz de la enorme crisis de los refugiados que llegaban en oleadas a España, se aprobaron un sistema de cuotas para repartirse 160.000 asilados llegados a Italia y Grecia. Se aprobó por mayoría cualificada ya que Hungría, República Checa, Rumanía y Eslovaquia votaron en contra. Les gustase o no, debía acatar la decisión porque así lo quiso la mayoría. Es lo que tiene la democracia. Más tarde, al consumarse el acuerdo con Turquía, esta cifra de 160.000 se redujo a 98.255.
Año y medio después de la entrada en vigor de la normativa y a sólo cuatro meses de que expire (finales de septiembre), la cifra de recolocados evidencia el fracaso de la propuesta: 20.869 de 98.255 personas. Y es que por mucho que Bruselas pide o exija, la voz cantante siempre la llevan las capitales y aquí, todos siguen silbando mirando al cielo. España, por ejemplo, sólo ha acogido a 886 de los 9.323 comprometidos.
El grupo rebelde
Casi a nadie ha estado a la altura. Sobre todo, los países expedientados y que junto a Eslovaquia conforman el rebelde grupo del Visegrado, que se ha convertido por méritos propios en el gran quebradero de cabeza de Bruselas en lo referido a todo tipo de asuntos referidos a los derechos universales esenciales. Eslovaquia se ha salvado por los pelos ya que se ha establecido como baremo que «no se haya acogido a ningún refugiado en el último año» y ha recibido a 16 de los 902 que le corresponde.
Compromiso moral y legal
No son pocas las voces en países tan relevantes como Alemania e Italia que viene pidiendo que se castigue económicamente a estos países si no cumplen con los mínimos democráticos sobre los que se asienta la UE.