REACCIONES AL SUPUESTO USO DE ARMAS QUÍMICAS
EE UU, Francia e Inglaterra sopesan un ataque a Siria
Macron: «Se decidirá en los próximos días para responder al uso de armas químicas».

El presidente francés, Emmanuel Macron, dejó entrever un próximo ataque. LUDOVIC MARIN
efe | parís
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, aseguró ayer que «en los próximos días» decidirá junto al Reino Unido y Estados Unidos si se produce un ataque en suelo sirio debido al supuesto uso de armas químicas por el régimen de Bachar al Asad. El mandatario francés aclaró que, en caso de que se produzcan ataques en Siria, irán dirigidos solamente contra las «capacidades químicas» de Al Asad. «Hay una línea roja, que compartimos con otras potencias. Seguiremos hablando con el Reino Unido y Estados Unidos sobre cuestiones técnicas y en los próximos días tomaremos una decisión», dijo Macron en una rueda de prensa conjunta en París con el príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohamed bin Salman.
El jefe de Estado francés aseveró que no quieren que haya «ninguna escalada de violencia en la región», pero afirmó que «el derecho humanitario» tiene que respetarse, en alusión a los ataques químicos supuestamente perpetrados por el régimen de Al Asad contra civiles y rebeldes sirios.
Aimismo, el mandatario galo acogió con «preocupación» la postura de Rusia, aliada de Al Asad, en el conflicto sirio, e insistió en reforzar «la acción humanitaria» en Guta Oriental, en las afueras de Damasco. Allí «ha habido progresos, pero debemos hacerlo mejor», agregó Macron.
La historia se repite en Siria. Mismas imágenes, mismo horror. Familias enteras durmientes, rostros pálidos, sudorosos y miradas perdidas. Niños muertos. Equipos de rescate con mangueras de agua, trapos húmedos y poco más para intentar ayudar a los intoxicados... La oposición acusa, el Gobierno lo niega y sus aliados le avalan. El Consejo de Seguridad de la ONU propone abrir una investigación y Rusia usa su derecho al veto. La secuencia de los hechos se reproduce ahora tras la nueva denuncia de ataque químico en Duma por parte de los detractores de Bashar el-Asad, que reabre el debate sobre si el régimen cumplió o no lo pactado con EE UU en 2013, cuando se comprometió a entregar todo su arsenal de sustancias tóxicas para evitar una operación estadounidense a gran escala. Los expertos aseguran que es compatible la entrega del arsenal con esta serie de ataques ya que «sustancias como el gas de cloro no se incluyeron en el acuerdo y pueden producirse y usarse en Siria con fines pacíficos» y este es el agente que se ha podido emplear con efecto letal en este último caso de Duma. Pero además del cloro, el régimen ha empleado gas sarín, un agente nervioso extremadamente potente, según recogió el informe publicado por Naciones Unidas en septiembre. El organismo internacional investigó durante cinco meses el ataque contra la aldea de Jan Sheijún, en el que 83 personas murieron, entre ellas 28 niños y 23 mujeres.