El Gobierno de Nicaragua confirma 15 muertos en las manifestaciones
Los organismos humanitarios cifran en unos 100 los fallecidos desde el inicio de las protestas .

Un vehículo incendiado en la cooperativa de ahorro y crédito Caruna, en Managua. JORGE TORRES
efe | managua
La ministra de Salud de Nicaragua, Sonia Castro, confirmó ayer que 15 personas murieron y 199 resultaron heridas entre el miércoles y la madrugada del jueves, dentro de las protestas registradas en diferentes puntos del país contra el Gobierno del presidente Daniel Ortega.
En diferentes centros de salud públicos y privados «se dio atención a 199 personas que resultaron lesionadas y también tenemos los 15 fallecidos», dijo Castro en una conferencia de prensa, junto a otros altos funcionarios públicos.
Esta es la segunda vez desde que estalló la crisis en Nicaragua, el 18 de abril, que el Gobierno de Ortega confirma una cifra de fallecidos por las protestas, en las que, según organismos humanitarios, los muertos rondan ya el centenar.
La primera vez lo hizo la vicepresidenta del país, Rosario Murillo, cuando en una comparecencia el 20 de abril habló de diez fallecidos.
Según un informe leído ayer en la rueda de prensa por el subdirector de la Policía Nacional, Francisco Díaz, de las quince muertes registradas en las últimas horas, siete se produjeron en Managua, tres en Chinandega, cuatro en Estelí y una en Masaya.
Este jueves el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) difundió un informe preliminar en el que cifró en al menos 11 los muertos y 79 los heridos durante los incidentes del miércoles y ayer, y condenó enérgicamente los actos de violencia y represión «mandados a ejecutar» por el Gobierno.
El canciller nicaragüense, Denis Moncada, dio a conocer en la rueda de prensa un comunicado en el que el Gobierno «condena enfáticamente todos los hechos de violencia ocurridos desde el 18 de abril en Nicaragua y más recientemente los acaecidos en los dos últimos días».
«Esta situación de violencia delincuencial que han generado grupos políticos de oposición con agendas políticas específicas, activando formatos delictivos para aterrorizar a las familias, constituye una conspiración que viola la Constitución de la República y pretende seguir destruyendo la seguridad y la vida de las familias nicaragüenses», agregó.
Ratificó, en nombre del Ejecutivo, su lucha para hacer frente «con la razón y las leyes esta ola criminal» y negó la existencia de «fuerzas de choque ni grupos paramilitares afines al Gobierno».