La Iglesia salva a los estudiantes asediados por los matones de Ortega
Los jóvenes estaban atrincherados en un templo junto a periodistas, médicos y sacerdotes.

Dos encapuchados vigilan el paso del presidente Ortega. RODRIGO SURA
efe | managua
Un grupo de estudiantes nicaragüenses que estaba refugiado en una iglesia de Managua bajo el asedio de policías y paramilitares, que poco antes habían asaltado la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN), dejaron ayer el templo con la mediación del Episcopado.
Los estudiantes, que se encontraban atrincherados desde la noche del viernes en la parroquia Divina Misericordia, en Managua, junto a tres periodistas, médicos y sacerdotes, salieron en vehículos, camionetas y un autobús hasta la Catedral Metropolitana, escoltados por obispos y la Cruz Roja Nicaragüense.
Con sus familiares
Los jóvenes fueron entregados a sus familiares en el jardín trasero de la Catedral Metropolitana de Managua, con la presencia del cardenal Leopoldo José Brenes y el nuncio apostólico Stanislaw Waldemar Sommertag, en medio de cánticos religiosos y el himno nacional nicaragüense. Los estudiantes fueron recibidos por una multitud que coreaban canciones de protesta como «El pueblo unido jamás será vencido» y levantaban el puño en señal de victoria.
Un estudiante que permanecía encerrado en esa iglesia fue muerto esta madrugada de un disparo, confirmaron sacerdotes.
La víctima fue identificada como Gerald Vásquez, de 20 años, y estudiaba Técnica en construcción en la estatal Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (Unan). Al menos otros cinco estudiantes resultaron heridos, uno de ellos de gravedad.
Los jóvenes, que estuvieron más de 16 horas encerrados en el templo, fueron abrazados por sus madres, hijos y otros familiares quienes lloraban de emoción al verlos con vida. Antes de que salieran los estudiantes de la parroquia, cientos de nicaragüenses se concentraron cerca del lugar para demandar que se dejara salir a los jóvenes.