gobierno francés
Intenta limitar el escándalo de un jefe de seguridad
El Gobierno francés trató ayer de limitar el escándalo en torno a uno de los responsables de la seguridad del presidente de la República, Emmanuel Macron, que golpeó a un manifestante y se hizo pasar por policía en las protestas del 1 de Mayo. El primer ministro, Edouard Philippe, que calificó de «chocante» el comportamiento violento de ese cargo, Alexandre Benalla, aseguró que están «determinados» a que la investigación preliminar abierta ayer por la Fiscalía de París permita que se aclare todo. Philippe reaccionó a los reproches de la oposición en la sesión de control al Gobierno en el Senado, sobre todo porque el Elíseo no comunicó a la justicia los hechos en los que estuvo implicado Benalla. | efe