Los terroristas de Al Qaeda podrían tener como objetivo la Estatua de la Libertad o el Golden Bridge
La guardia costera americana está en alerta por posibles ataques marítimos
La Guardia Costera de EE.UU. se encuentra en alerta ante la posibilidad de que se produzcan ataques terroristas marítimos, en puertos o costas,
El Golden Bridge de San Francisco es uno de los posibles blancos de los terroristas
Un portavoz de la Guardia Costera, Jim McPherson, reconoció que «hemos recibido informes adicionales sobre amenazas marítimas» pero no quiso «especular sobre escenarios u objetivos». Algunos medios de comunicación han publicado que la Guardia Costera está especialmente preocupada por la posibilidad de que los atentados sean perpetrados por submarinistas en la zona de Seattle (estado de Washington). Recientemente, el FBI alertó sobre la posibilidad de que submarinistas cometiesen ataques terroristas en Estados Unidos. El Gobierno de George W. Bush ha decidido crear un «superdepartamento» de Seguridad Nacional, que aglutinaría el trabajo de cien agencias, con el fin de luchar de forma eficaz contra el terrorismo. El anuncio, realizado el pasado jueves por Bush después de que se divulgasen varios errores del FBI y la CIA antes del 11 de septiembre, ha sido acogido con una cierta frialdad por el Congreso, que debe dar su visto bueno al nuevo Departamento. El actual director de Seguridad en el Territorio Nacional, Tom Ridge -que posiblemente sería elegido responsable de ese Departamento-, aseguró hoy en un programa de televisión que responsables de la red terrorista Al Qaida siguen operativos en Estados Unidos y en otras partes del mundo. «Por esa razón se precisa una agencia cuya finalidad principal sea consolidar la seguridad del territorio», apuntó Ridge. Funciones del FBI El Gobierno ha decidido dejar al margen del nuevo Departamento a la Agencia Federal de Investigaciones (FBI) para que no se parezca a un Ministerio del Interior de «la antigua era soviética», según apuntó ayer Andrew Card, jefe de Gabinete de la Casa Blanca. Card señaló que el FBI se encarga sobre todo de la aplicación de la ley, mientras que el nuevo Departamento se dedicará sobre todo a analizar la información de inteligencia que llega al Gobierno. El nuevo ministerio contaría con 169.000 empleados y un presupuesto de 37.000 millones de dólares, pues aglutinaría más de cien agencias, aunque no estarían entre ellas ni el FBI ni la Agencia Central de Inteligencia (CIA). El Gobierno «debe ser reorganizado para afrontar con más eficacia las nuevas amenazas del siglo XXI» y el nuevo Departamento es clave en la lucha contra el terrorismo, insistió el sábado el presidente Bush. Esta semana, el presidente americano anunció que se pondrá en marcha un servicio contraterrorista que trabajará de manera paralela con la CIA y el FBI como una manera de reorganizar el contraespionaje estadounidense.