Un ex soldado yugoslavo revela el plan de limpieza de Milosevic
Un ex soldado yugoslavo aseguró ayer en el Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPIY) que existió un «plan para que no quedara ningún albanokosovar» en la provincia de Kosovo. El militar, que testificó protegido tras una pantalla y fue identificado solo bajo la clave «K 32», sirvió en las filas del ejército yugoslavo durante varios años y, según relató, participó en la campaña de asesinato y expulsión organizada por los serbios contra los albanokosovares entre finales de 1998 y 1999. «K 32», que conducía un camión que transportaba alimentos y agua para los soldados de una compañía destacada en la ciudad kosovar de Prizren contó cómo había escuchado en varias operaciones al coronel que mandaba el grupo dar órdenes para «acometer la limpieza». «Dio la orden de que debíamos hacer un esfuerzo y no dejar a nadie vivo en la ciudad», contó el testigo en referencia a uno de los episodios ocurridos en la localidad kosovar de Trnje, el 25 de marzo de 1999, un día después de que comenzaran los bombardeos de la Otan. Días más tarde, con un camión civil para evitar ser blanco de las bombas, los soldados, que trabajaban de forma conjunta con la policía, regresaron al lugar para llevarse los cuerpos y enterrarlos en una fosa común cerca de la frontera con Albania.