El Consejo estadounidense aprueba un proyecto por el que se creará un Departamento de Seguridad
El Reino Unido y Francia apoyarán un ataque de EE. UU. sobre Irak
El primer ministro británico, Tony Blair, le ha comunicado a George Bush que el Reino Unido apoyará un ataque norteamericano sobre Irak si Sadam Huse
Distintas compañías, como Boeing y otras, están trabajando al límite en la producción de bombas inteligentes guiadas por satélite para acompañar la invasión terrestre con ataques aéreos que contará con el apoyo del Reino unido, según la noticia publicada por el diario The Guardian. Aunque no se ha concretado ningún plan de ataque, Tony Blair ha confirmado la total disposición militar y diplomática del Reino Unido para apoyar la ofensiva. El entendimiento entre los dos dirigentes evidencia que Irak es una seria amenaza por sus presuntos intentos de compra de material armamentístico de destrucción masiva. Una fuente cercana a Bush dijo al diario The Guardian que el número uno estadounidense no había tomado todavía una decisión sobre cómo y cuándo atacar Irak porque quería saber si iba a ser secundado por el Reino Unido. Entre las opciones de ataque que se han discutido en Washington, una pasaría por el envío de 5.000 hombres que se unirían después a un regimiento de desertores de origen iraquí. La segunda de las posibilidades, que requeriría al menos tres meses para llevarse a cabo, consistiría en el despliegue de 250.000 soldados, de los cuales 30.000 serían británicos. Pero la opción con más peso es la de un ataque inmediato, con 50.000 militares que tratarían de alcanzar directamente la capital del país, Bagdad. Oficiales del Ejército americano han constatado que, con los miles de soldados que actualmente se encuentran en Kuwait y Qatar, este plan podría ser ejecutado fácilmente. Fuentes militares británicas consideran esta última estrategia de «alto riesgo», pero de gran «efectividad» en caso de culminar con éxito. Asimismo, en su ronda de contactos Bush también ha obtenido el visto bueno y el apoyo incondicional del presidente francés, Jaques Chirac. Por otro lado, la Cámara de Representantes de EE. UU. aprobó ayer la creación de un gigantesco Departamento de Seguridad Nacional que se encargará de combatir y prevenir el terrorismo Contra el terrorismo La iniciativa, aprobada por 295 votos a favor y 132 en contra, otorga al presidente del país, George W. Bush, facultades especiales para enfrentar el terrorismo. El Senado deberá debatir y votar la próxima semana un proyecto similar que el presidente Bush ha amenazado con vetar porque incluye disposiciones que le impedirían la libre contratación y despido de lo que, se calcula, serán sus 170.000 empleados. El Departamento, que unirá a veintidós organismos federales de policía, investigación y servicios de emergencia, contará con un director que tendrá categoría de ministro en el Gobierno del presidente Bush. Su creación fue propuesta por Bush después de los atentados del 11 de septiembre del año pasado, en los que murieron más de 3.000 personas y que le llevaron a declarar una guerra con caracter mundial contra el terrorismo. «No voy a aceptar una legislación que limite o debilite las competencias claramente establecidas del presidente, cuando éstas sirven a nuestros intereses nacionales», dijo el presidente estadounidense en su residencia de la Casa Blanca antes de llevarse a cabo la votación, a pocas horas de que la Cámara entre en el receso de medio año. El líder de la mayoría republicana, Dick Armey, manifestó que la creación del Departamento, la mayor reforma del gobierno en 50 años, «centrará los recursos de este gobierno en nuestra seguridad y en la derrota de los villanos». Pese a que muchos votaron a favor, algunos demócratas señalaron que podría perjudicar los derechos laborales de los trabajadores del Departamento, debido a las facultades especiales que otorga al presidente.