La tragedia ocurre tan sólo tres semanas después de que las tropas estadounidenses abandonaran la zona
La guerrilla de Abu Sayyaf decapita en Filipinas a dos de los seis rehenes
Sólo tres semanas después de que las tropas estadounidenses abandonaran el sur de Filipinas, la guerrilla islámica Abu Sayyaf ha reaparecido c

Un hombre llora ante la caja con la cabeza de su hermano, decapitado ayer
El hecho de la desaparición del líder de la guerrilla animó al Ejército local, que desde enero pasado contaba con la ayuda de casi 2.000 soldados estadounidenses en la lucha contra Abu Sayyaf, aunque las autoridades nunca se atrevieron a anunciar públicamente la desintegración de la guerrilla. Los analistas políticos coincidían ayer en que la última acción de Abu Sayyaf, que decapitó a dos filipinos en la isla de Joló (920 kilómetros al sur de Manila y uno de sus feudos), es la excusa perfecta para que las tropas estadounidenses regresen a Filipinas. Los ejercicios militares antiterroristas entre los ejércitos de Filipinas y Estados Unidos concluyeron el pasado 31 de julio, pero ambos países están de acuerdo en que se reanuden el próximo octubre. En principio, esta decisión ha causado una gran polémica en Filipinas, cuya Constitución prohíbe la instalación de tropas foráneas, y consecuencia de ello fue la dimisión, en pasado julio, del ministro de Asuntos Exteriores, Teofisto Guingona, por su desacuerdo con la presidenta del país, Gloria Macapagal Arroyo, acérrima defensora de acoger a los soldados estadounidenses. Pese a las protestas de grupos de la oposición e izquierdistas en Manila, una encuesta hecha pública la semana pasada muestra que el 65% de los filipinos está de acuerdo con el regreso de las tropas norteamericanas. Amenazas En este contexto, la decapitación de dos filipinos rompió el silencio de Abu Sayyaf y ayer, junto a la cabeza de una de sus víctimas se pudo leer el mensaje «Los no creyentes en Dios correrán la misma suerte». Vinculados o no a Al Qaida (Washington está convencido de que este grupo está relacionado con la red terrorista de Osama Bin Laden), Abu Sayyaf es el grupo guerrillero más temido de cuantos operan en el sur de Filipinas. Especialistas en poner en jaque al Gobierno, han sido capaces de hacer desaparecer de la escena a los históricos grupos separatistas (Frente Moro de Liberación Nacional -FMLN- y Frente Moro de Liberación Islámica FMLI) que durante décadas luchan por un estado islámico en Mindanao. Desde su creación, en 1991, la historia de Abu Sayyaf se ha escrito con la sangre de sus víctimas, turistas y religiosos, aunque también algunos escaparon tras pagar jugosos rescates, que han permitido disponer de una infraestructura incluso más sofisticada que la del propio Ejército.