Los palestinos acusan a Israel de incumplir el acuerdo denominado «Gaza y Belén Primero»
La Autoridad palestina acusó ayer a Israel de incumplir el acuerdo «Gaza y Belén Primero» que prevé una retirada escalonada del Ejército de los territorios ocupados a cambio de que la Autoridad palestina impida los atentados antiisraelíes. A principios de semana el Ejército se retiró del centro de Belén, aunque continúa sitiando la ciudad. El acuerdo que las dos partes han alcanzado también contempla la retirada de la franja de Gaza, algo que de momento no ha comenzado. En declaraciones a la radio hebrea, Muhammad Dahlan, consejero del líder palestino, Yaser Arafat, manifestó que Israel todavía no ha cumplido ninguno de sus compromisos en relación a la franja de Gaza. Ariel Sharon, que inició unas vacaciones de diez días, dijo el miércoles a su gabinete de seguridad que no existe propiamente un «acuerdo» con los palestinos, sino sólo un «entendimiento». Y restó importancia a la retirada de Belén diciendo que sólo habían sacado de la ciudad «un par de tanques». Amenazas ultranacionalistas Los ministros ultranacionalistas amenazaron con abandonar la coalición si no se les consulta antes de las negociaciones con los palestinos, aunque de momento no han cumplido sus amenazas. El miércoles por la noche se reunieron delegados israelíes y palestinos con el fin de ultimar los detalles para la retirada israelí de Gaza, pero el encuentro acabó sin resultados. En el pueblo de Saida, al norte de Cisjordania, falleció una mujer palestina de 55 años y su hijo resultó herido cuando explotó una bomba. La casa pertenece a un fugitivo de Yihad Islámico. Y en Qalquiliya, también en Cisjordania, el Ejército detuvo a un destacado dirigente local del Movimiento de Resistencia Islámico, Hamas.