Palacio cree que no hay que quedarse «de brazos cruzados»
La ministra de Asuntos Exteriores, Ana Palacio, aseguró ayer en Madrid que desde España se tiene la «clara conciencia» de que Irak es «un peligro para la Humanidad», pero apostó por agotar la vía diplomática antes de dar el siguiente paso y hacer uso de la amenaza de la fuerza contra el régimen de Sadam Husein. Palacio dejó claro también que si Bagdad no cumple las resoluciones de Naciones Unidas permitiendo el regreso de los inspectores para que comprueben que no se están fabricando armas de destrucción masiva, «no podemos quedarnos de brazos cruzados». «Nuestro objetivo es la preocupación por la existencia de armas de destrucción masiva en Irak. Desde España tenemos la clara conciencia de que Irak es ya un peligro para la Humanidad. Pero creemos que todavía hay recorrido de presión diplomática. Hay que conseguir que entren los inspectores de Naciones Unidas».