Afganistán sigue en peligro tras nueve meses de la caída del régimen
El comisario europeo de Relaciones Exteriores, Chris Patten, subrayó ayer la falta de seguridad interna en Afganistán nueve meses después de que diera por finalizada la caída del régimen de los talibanes, y constató las dificultades que supone «convertir a los «señores de la guerra» en políticos», así como el incremento del tráfico de drogas en el país, lo que provoca que se «mine» la autoridad central presidida por Hamid Karzai. En un debate sobre la situación en Afganistán celebrado esta mañana en el Parlamento Europeo, la Comisión hizo un balance de los primeros nueve meses desde la caída del régimen de los talibán y destacó que el Ejecutivo afgano nombrado por la Loya Jirga tiene «más legitimidad» que cualquier otro Gobierno de los últimos 20 años. Sin embargo, Patten hizo hincapié en la falta de seguridad en el interior del país a diferencia de la situación que se vive, por ejemplo, en Kabul, donde están desplegadas las tropas internacionales de la Isaf, por lo que defendió los beneficios de una recuperación económica en el país para fortalecer la posición de Karzai y su Gobierno antes de las elecciones previstas para mediados de 2004. Patten centró las dificultades actuales en la ayuda humanitaria y económica que hay que hacer llegar «de forma tangible» a la población afgana, en especial, al millón y medio de refugiados que han vuelto a través de la frontera paquistaní.