Gran tensión entre israelíes y árabes en el juicio contra un jefe de Fatah
El juicio contra el parlamentario palestino y jefe de Fatah en Cisjordania, Marwan Barguzi, se reanudó ayer, jueves, en un tribunal de Tel Aviv en medio de una gran tensión que protagonizaron simpatizantes de Barguzi y familiares de israelíes muertos en atentados. Unos y otros comenzaron a gritarse y amenazaron con agredirse hasta que la Policía los separó en medio del caos y de una ronda de insultos recíprocos. La Policía los condujo a salas distintas para evitar que los incidentes tomasen un cariz peor. Los abogados de Barguzi amenazaron con abandonar la sala y acusaron a la Policía de golpear al líder de Fatah y de sacarlo de la sala por la fuerza antes de que se iniciara la vista. «Estoy muy preocupado por la vida de Barguzi, ya que podría ser asesinado por los criminales, por los colonos y por los fanáticos que hay en la sala», declaró Jader Shkirat, uno de los abogados de la defensa. Atentados La acusación sostiene que Barguzi es responsable de haber organizado varios atentados en los que murieron 26 israelíes durante la intifada. El acusado, que rechaza este extremo, podría ser condenado a cadena perpetua si el tribunal lo encuentra culpable. Barguzi, de 43 años, no reconoce la autoridad del tribunal y acusa al Estado de Israel de haber cometido innumerables crímenes de guerra de todo tipo contra la población palestina, de no respetar la IV Convención de Ginebra y de no aplicar las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU. Los abogados de Barguzi tampoco reconocen la jurisdicción del tribunal y hacen todo lo posible para convertirlo en juicio político.