Unificación de un continente dividido por la historia
El presidente de la Comisión Europea, Romano Prodi, anunció hoy que diez de los países candidatos cumplen ya los criterios políticos, económicos y relativos al acervo comunitario para su entrada a la UE a comienzos de 2004. Prodi subrayó las tres ventajas principales de la ampliación: «Estabilidad para Europa, unificación de un continente dividido artificialmente por la historia y creación del mayor mercado interior del mundo». «Hace sólo 13 años, Berlín estaba todavía dividido por el muro de la vergüenza», y (...) «gracias a la reconquista de la libertad, hemos reencontrado la unidad histórica entre los pueblos de Europa», afirmó. «Nuestro destino común es de nuevo el de crear juntos un futuro fundado en valores fundamentales compartidos: la paz, la democracia, el Estado de derecho, el respeto de los Derechos Humanos y la protección de las minorías», proclamó Prodi. El presidente de la Comisión destacó además el camino recorrido desde 1993, cuando los Quince dieron por primera vez a los países del Este un horizonte dentro de la Unión. Resaltó las decenas de elecciones democráticas y transparentes que se han celebrado, las miles de leyes y reglamentos aprobados para dar vida a las nuevas democracias, las decenas de funcionarios y jueces formados para poder trabajar con instituciones fuertes. Gastos no despreciables Desde el punto de vista económico, el informe del Ejecutivo destaca que los diez países mejoran progresivamente sus resultados, ya que su tasa de crecimiento es superior a la de los Estados miembros, la inflación y el déficit están gestionados y controlados, las inversiones directivas provenientes del extranjero son importantes En este sentido, destacó el paralelismo que existe entre esta ampliación y la de España y Portugal en 1985. «Hoy nadie puede dudar de la justicia de esta decisión que sin embargo hizo mucho ruido en la época», subrayó. «La ampliación es la nueva frontera del proyecto europeo. Dará un fuerte impulso a los intercambios, las inversiones, la educación y la investigación así como al crecimiento económico», explicó. «No obstante», dijo, «no voy a esconder que la adhesión de diez países conllevará gastos no despreciables a lo largo de los próximos años que serán recompensados en el futuro por las ventajas que deriven del proceso de consolidación de la ampliación».