El nuevo ejecutivo alemán no cumplirá con el Pacto de Estabilidad
El canciller Gerhard Schröder y su principal aliado político, Joschka Fischer, pusieron fin ayer miércoles a una ardua negociación política destinada a diseñar la agenda del futuro gobierno y anunciaron la composición del nuevo gabinete, que incluye la figura de dos ''superministros'' que tendrán la dura tarea de reformar el anquilosado mercado laboral y acelerar la recuperación económica de los cinco nuevos estados federados. Pero el documento que firmaron Schröder y Fischer enfrentará al nuevo Gobierno con las principales instituciones de Bruselas, Poco después de la firma, el ministro de Hacienda, Hans Eichel, advirtió que Alemania sería incapaz de cumplir con el Pacto de Estabilidad en el presente año, que limita el endeudamiento publico a un 3% del PIB. «No creo que será posible para nosotros permanecer por debajo del limite del 3%», admitió el ministro durante una entrevista con la cadena de noticias N-TV. «Tendremos que vernos confrontados a un reproche de Bruselas a causa de un déficit excesivo». Durante la firma, el canciller había destacado que las perspectivas para un crecimiento económico se habían deteriorado y con ello se había reducido el margen de maniobra presupuestario. Quizás por esta razón, en el documento de 88 páginas se hace un tímido pero inédito llamamiento al Banco Central Europeo para que baje sus tipos de interés, una medida que podría ayudar a la recuperación económica del país y elevar las inversiones. Para evitar nuevas criticas, el Gobierno alemán también envió un polémico mensaje a Bruselas al pedir más flexibilidad a la Unión Europea a la hora de interpretar su reglamentación, que limita el déficit público, una disposición que será violada por Alemania, tal como lo anunció el ministro Eichel.