Los gobiernos de los demás países, como el español, podrían oponerse si el pacto les perjudica
París y Berlín acuerdan desbloquear la financiación de la UE ampliada
El presidente francés, Jacques Chirac, y el canciller alemán, Gerhard Schroeder, volvieron ayer a demostrar que la buena marcha del eje francoalemán e
Esta Cumbre intenta acordar una posición de los Quince sobre la factura de la ampliación de la UE a diez nuevos países, con el objetivo de negociarla con los candidatos hasta el mes de diciembre y cumplir el calendario de entrada en 2004. Chirac y Schroeder se reunieron, horas antes, en un hotel de Bruselas, y no tuvieron problemas en resaltar abiertamente que, si su cooperación no es condición suficiente para que la UE funcione con fluidez, sí es, al menos, condición necesaria. «La construcción europea ha sido siempre un esfuerzo de coordinación entre Alemania y Francia», señaló Chirac. El primer ministro danés, Anders Fogh Rasmussen, celebró de todos modos el acuerdo del ya mítico eje francoalemán, pero advirtió de que el pacto final debe producirse entre los «quince Estados miembros». Aunque no ocultó su alivio por la noticia, dijo estar convencido de que los líderes de los Quince sabrán valorar la envergadura histórica del compromiso que debe surgir de este Consejo Europeo, y no dejarán que naufrague por cuestiones puntuales relacionadas con los pagos agrícolas. El acuerdo logrado entre el canciller alemán, Gerard Schroeder, y el presidente, Jacques Chirac, «no va a hacer más difícil el Consejo», reconoció el presidente con una sonrisa en rueda de prensa antes de iniciar la sesión de trabajo con los quince líderes. En concreto, Chirac y Schroeder han pactado aprobar la propuesta de la Comisión y no tocar los pagos agrícolas hasta 2006. Para 2007 se fijará un techo para las subvenciones a los agricultores solamente sometido a la inflación y se «controlarán» todos los demás pagos, lo que incluye, fondos estructurales y, según Francia, el cheque británico (4.489 millones de euros para 2002). España-Eslovaquia España llegó ayer a un compromiso sobre las ayudas eslovacas a la industria automovilística que elimina uno de los obstáculos para cumplir el calendario de ampliación de la UE, un proceso apoyado por el Gobierno español, aunque rechaza vincularlo a futuras reformas de políticas comunes, como la agrícola. Esta es la posición que defenderá en la Cumbre de Bruselas el presidente del Ejecutivo español, José María Aznar, quien llegó hoy a la capital belga para asistir a este Consejo Europeo y, de forma previa, reunirse junto con el resto de líderes de la UE con Valery Giscard D''Estaing, presidente de la Convención que prepara las futuras reformas de las instituciones comunitarias.