Vladimir Putin advierte de que la escalada irá a más por el «agravamiento» en el Donbás
Donetsk y Lugansk ordenaron ayer la evacuación masiva de ciudadanos a territorio ruso por temor a un ataque

El presidente de Bielorrusia y el de Rusia estrechan sus manos, ayer, en el Kremlin. SPUTNIK
El presidente de Rusia, Vladímir Putin, constató ayer un «agravamiento» del conflicto en el este de Ucrania, donde el Ejército de Ucrania afronta desde 2014 a milicias separatistas prorrusas apoyadas por Moscú y donde en las últimas horas ambas partes se han vuelto a acusar de violaciones del alto el fuego. «Lamentablemente ahora observamos un agravamiento de la situación en el Donbás», afirmó el mandatario ruso en rueda de prensa conjunta con su homologo bielorruso, Alexandr Lukashenko.
Según Putin, «el cumplimiento de los Acuerdos de Minsk son la garantía para el restablecimiento de la paz en Ucrania y para poner fin a las tensiones en torno a este país». «Todo lo que tiene que hacer Kiev es sentarse a la mesa de las conversaciones con los representantes del Donbás y acordar las medidas políticas, militares, económicas y humanitarias para poner fin al conflicto», añadió. «Y mientras antes suceda esto, mejor», recalcó.
Putin constató que el proceso de solución del conflicto ucraniano «continúa atascado» incluso pese a los esfuerzos en el marco del llamado Formato de Normandía, integrado por Alemania, Francia, Ucrania y Rusia.
«Al borde de un conflicto real»
Añadió que Kiev «sabotea en su esencia el cumplimiento de los acuerdos de cambios a la Constitución (ucraniana) sobre el estatus especial de Donbás, las elecciones locales y la amnistía» a los participantes en el conflicto.
«En general en Ucrania se violan sistemáticamente los derechos humanos, a nivel legislativo se fija la discriminación de la población rusohablante», dijo.
Por su parte, Lukashenko alertó que por primera vez en décadas la región «está al borde de un conflicto real», del cual responsabilizó a Occidente. «Como ven, esto ya no depende incluso de nuestros vecinos, incluyendo a Ucrania. Para ustedes es evidente de quién depende la escalada de tensiones junto a nuestras fronteras. Por primera vez en décadas estamos al borde de un conflicto que podría extenderse a todo el continente», alertó.
El presidente bielorruso acusó «una serie de políticos occidentales» de una irresponsabilidad y falta de inteligencia «que escapan a la lógica» y «un deseo enfermizo de caminar al borde» del precipicio.
Las violaciones del alto al fuego en el este de Ucrania se incrementaron la víspera con el uso de armas prohibidas por los acuerdos de Minsk, mientras ambas partes se responsabilizan mutuamente de estos incumplimientos.
Los representantes de la autoproclamada república de Donetsk anunciaron syer el inicio de la evacuación de parte de la población local a Rusia ante el peligro de reinicio de los combates en esta región.
El gobernador de la región rusa de Rostov, Vasili Gólubev, se dirigió ayer al presidente Vladímir Putin ante la llegada masiva de residentes del este de Ucrania, tras las evacuaciones anunciadas esta tarde por autoridades separatistas del Donbás, afirmó hoy el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov.
Ante esta situación, Putin ordenó al ministro de Situaciones de Emergencias, Aleksand Chuprian, viajar a Rostov, limítrofe con el este de Ucrania, para supervisar las condiciones del alojamiento de los refugiados, según afirmó el representante de la Presidencia rusa a la agencia Interfax. «El presidente ruso también ordenó al Gobierno conceder una ayuda de 10.000 rublos (unos 130 dólares)» a cada evacuado, añadió.
Las autoproclamadas repúblicas separatistas de Donetsk y Lugansk ordenaron ayer evacuación masiva de civiles a territorio ruso ante el temor de un ataque del Ejército ucraniano, que este mismo viernes negó que tenga planes de este tipo. «Rusia está dispuesta a garantizar la entrada y ubicación organizada de los residentes de la República Popular de Lugansk», dijo el líder de los separatistas de Lugansk, Leonid Pásechnik.
Horas antes el líder de Donetsk, Denís Pushilin, anunció «una salida masiva centralizada» de la población, en especial de mujeres, niños y ancianos», y alertó que el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, «dará pronto una orden al Ejército para una ofensiva» que invadiría las autoproclamadas repúblicas.