Los talibanes cumplen dos años en el poder como burócratas en casas de lujo
Los talibanes han pasado de ser un grupo insurgente que se escondía en las montañas para planear ataques contra la invasión estadounidense a llevar una vida acomodada, con trabajos de oficina y en casas de lujo con sus esposas en los mejores barrios de Afganistán.
Con la toma del poder en Afganistán, el 15 de agosto de 2021, los talibanes afrontaron el desafío de adaptarse a las exigencias de una vida de oficina, y adquirieron habilidades administrativas tras casi dos décadas de insurgencia.
La transformación de la insurgencia a la gobernabilidad también supuso un desafío para los encargados de mantener a los antiguos emboscadores y francotiradores, encargados ahora de mantener la seguridad de la ciudadanía.
Esta transición se produjo con notorios contrastes: mientras los talibanes de alto rango disfrutan de estilos de vida lujosos con casas, automóviles y múltiples esposas, los de bajo rango deben asumir responsabilidades familiares y burocráticas a las que no han estado acostumbrados.
El movimiento insurgente cubría antes las necesidades de las familias de los miembros del grupo, pero la nueva realidad demanda de un apoyo económico que en ocasiones no disponen.
Dentro del movimiento se generaron debates en torno a esta nueva vida con ciertos temas, como permitir la poligamia. El lujoso estilo de los talibanes tras dos años de poder dista de la sociedad afgana que lucha por sobrevivir a una crisis humanitaria y económica que se agravó tras la llegada al poder de los fundamentalistas. Los críticos inducen a que tal estilo de vida evidencia la corrupción del sistema.