Diario de León

Alemania se sumerge en una crisis con otra avalancha de refugiados

La llegada masiva de peticionarios de asilo desborda a ayuntamientos y estados federados

Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

La crisis de los refugiados, que tuvo que torear en 2015 y 2016 la entonces canciller Angela Merkel con la llegada en un año de más de un millón de peticionarios de asilo está de vuelta en Alemania. Aunque más bien no se había ido, sino reducido en años pasados para resurgir ahora con más fuerza aún. Desde enero y hasta finales de agosto más de 200.000 personas han solicitado refugio en la primera economía europea, un 77% más que en el mismo periodo del pasado año. A los que hay que sumar los más de 1,1 millones de ucranianos que se han instalado en Alemania huyendo de la guerra en su país y a los que se ha concedido automáticamente la condición de refugiados y los permisos de residencia y trabajo sin tener que superar los trámites que deben sortear afganos, sirios o somalíes, entre otras muchas nacionalidades.

La nueva avalancha desborda sobre todo a los municipios, responsables de acoger, dar techo y alimentar al flujo de personas que huyen de sus países, ya sea por motivos políticos o simplemente escapando de la pobreza. Hasta determinarse si son considerados asilados se trata a todos igual. Metrópolis, ciudades y pueblos se encuentran ya al límite para ofrecer una acogida digna. El mejor ejemplo es Berlín, donde las autoridades locales dieron ya la voz de alarma la semana pasada. «La capacidad en los centros de acogida es igual a cero», advirtió un portavoz de la Oficina para Asuntos de Refugiados.

La senadora de Asuntos Sociales del gobierno de la ciudad Estado de Berlín, la socialdemócrata Cansel Kiziltepe, apuesta por aumentar las capacidades de los grandes centros de acogida, los mayores de ellos en las terminales de los antiguos aeropuertos de Tempelhof y Tegel, que se cerraron al tráfico aéreo hace años y llevan desde mediados de la pasada década dando cobijo a los peticionarios de asilo recién llegados a la capital alemana. Pese a la amenaza de colapso, Kiziltepe afirma que «toda persona que llegue a Berlín pidiendo ayuda, tendrá cama y un techo sobre la cabeza».

Limitar la acogida de refugiados o incrementar los controles fronterizos no son las únicas medidas a debate. La discusión alcanza también a la repatriación de aquellos cuya petición de asilo ha sido rechazada y que en Alemania suman actualmente 280.000 personas.

La formación ultraderechista y xenófoba de Alternativa para Alemania (AfD). populista y euroescéptica, es la que mayor partido saca de la crisis.

La solidaridad ha desaparecido. Un sondeo para el semanario Der Spiegel revela que, entre tanto, el 84% de los alemanes piensa que son demasiados los peticionarios de asilo que llegan actualmente al país y un 82% cree que las autoridades y los políticos son incapaces de sortear esta crisis.

tracking