«La guerra busca el regreso de los rehenes»
Nueve días después de la ofensiva de Hamás, Benjamín Netanyahu se reunió este domingo por primera vez con las familias de los israelíes desaparecidos y que se encontrarían cautivos en manos de los milicianos. Desde entonces, el Gobierno ha confirmado que unos 120 civiles y militares son, efectivamente rehenes, de la organización, aunque todavía se sigue investigando y el número podría crecer hasta los 150 o incluso más. Al menos nueve han fallecido.
El primer ministro eludió una comparecencia ante la prensa después de esta reunión. La incertidumbre sobre el futuro de los apresados, sobre todo después de que el Gobierno confirme que su prioridad es invadir Gaza y «desmantelar» Hamas, se ha convertido en un asunto muy conflictivo para el gabinete. De hecho, Netanyahu tuvo este domingo que salir a apagar el fuego declarado por el jefe del Consejo de Seguridad Nacional, Tzachi Hanegbi, que el sábado aseguró que Israel «no entablará negociaciones con un enemigo que hemos prometido borrar de la faz de la tierra». El colectivo de familiares de los rehenes emitió un comunicado en el que criticó duramente al Ejecutivo por «decir efectivamente que está abandonando a sus ciudadanos que han sido secuestrados». Los allegados llevan días manifestándose en Tel Aviv por la aparente inacción del gabinete para procurar un intercambio de presos, y de los servicios de Inteligencia y militares para la búsqueda de los rehenes. Explicaron que Netanyahu les informó de que «se está trabajando» para conseguir el regreso de los cautivos.