El ejército pide a Netanyahu luz verde para iniciar la invasión terrestre de Gaza
La diplomacia norteamericana asegura que EE UU respetará la decisión de Israel sobre cuándo y cómo atacar a Hamás

Imagen de una familia palestina durante un bombardeo en Gaza. MOHAMED SABER
El Ejército de Israel ha instado este lunes al Gobierno del primer ministro, Benjamin Netanyahu, a aprobar la puesta en marcha finalmente de una incursión terrestre sobre la Franja de Gaza alegando que los militares «están preparados» y que «no pueden esperar para siempre».
Altos cargos de las Fueras de Defensa de Israel (FDI) han indicado que tras 16 días de bombardeos, el Ejército está «completamente preparado para la ofensiva terrestre en Gaza», por lo que considera que «alcanzaría sus objetivos incluso a pesar de cosechar bajas entre sus filas», según ha recogido el diario The Times of Israel.
Así, han resaltado la importancia de poner en marcha la operación «lo antes posible» y han vuelto a manifestar que el objetivo es «destruir la infraestructura del grupo terrorista (Movimiento de Resistencia Islámica) Hamás, además de eliminar a la organización al completo».
En relación con la confirmación de que hay 222 rehenes en manos de Hamás en la Franja de Gaza, el Ejército ha dicho estar preparándose para poner en marcha operaciones de rescate que tendrían lugar durante la ofensiva en cuestión. El Ejército teme que la idea de liberar a los rehenes provoque un retraso por parte de la cúpula política para aprobar la incursión, según han apuntado estas mismas fuentes. Sin embargo, los militares consideran que esta ofensiva podría llevar, precisamente, a Hamás a poner en libertad a las personas secuestradas el pasado 7 de octubre.
La Fuerza de Defensa de Israel han indicado que por el momento ha golpeado unos 10.000 objetivos de Hamás y otros «grupos terroristas» en Gaza. Los últimos ataques se han centrado en «amenazas potenciales a sus tropas». Este mismo lunes, las fuerzas israelíes han difundido un vídeo a través de redes sociales en el que se muestra a militares y soldados en la reserva «llevar a cabo maniobras de entrenamiento para mejorar la capacidad de las fuerzas para moverse en la Franja de Gaza».
Así, las FDI han señalado que se están llevando a cabo reuniones para «aumentar la cooperación entre la infantería y la Fuerza Aérea» israelí.
En este sentido, el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, John Kirby, afirmó este lunes que Estados Unidos respetará las decisiones de Israel sobre cuándo y cómo llevará a cabo una posible invasión terrestre de Gaza.
«La defensa israelí tomará las decisiones que deba según su liderazgo político. Tomará las decisiones sobre qué hacer, cuándo lo hará y cómo lo hará», afirmó en una rueda de prensa virtual con medios de comunicación internacionales.
Kirby respondió así a las publicaciones aparecidas en medios estadounidenses que afirman, según fuentes del Gobierno de Joe Biden, que la Administración ha aconsejado a Israel que retrase una invasión terrestre de Gaza con la esperanza de ganar tiempo para las negociaciones sobre rehenes.
El diario The New York Times sostiene que los funcionarios estadounidenses también quieren más tiempo para prepararse para los ataques a los intereses estadounidenses en la región por parte de grupos respaldados por Irán, que, según los mismos, probablemente se intensificarán una vez que Israel mueva sus fuerzas completamente a Gaza.
Kirby no reconoció por tanto esta presunta petición hecha a Israel, aunque sí dijo que desde el estallido del conflicto, el pasado 7 de octubre, se está hablando con Israel sobre las consecuencias que traería una entrada a pie en el campo de batalla y «lo que eso significaría».
«No voy a adelantarme a los israelíes y lo que hagan o dejen de hacer porque sería completamente inapropiado. Pero, por supuesto, les estamos hablando sobre todo tipo de consecuencias (...) y continuaremos haciéndolo», afirmó. Kirby se refirió además a la decisión tomada por Hamás de liberar a dos ciudadanas estadounidenses el pasado viernes, y dijo que «cuanto menos se hable del esfuerzo por sacar a los rehenes, mayores serán las posibilidades» de conseguirlo.
«Me resistiría a poner en el dominio público cualquier cosa que pueda dificultarnos hacer esto en el futuro. Entonces, todo lo que puedo decirles es que continuamos consultando y conversando».