Para que la censura salga adelante se necesitan dos tercios del Parlamento
El partido abandona al presidente surcoreano antes de la moción
Ayer se supo que Yoon Suk-yeol ordenó detener a los pincipales líderes políticos del país

Miembros de la Confederación de Sindicatos de Corea del Sur.
Yoon Suk-yeol, todavía presidente de Corea del Sur, se asoma cada vez más a la puerta de salida a pocas horas de la votación de la moción de censura contra él. El líder de su formación política, el Partido del Poder del Pueblo (PPP), le retiró ayer su apoyo y pidió que se remueva de su cargo al mandatario, tras conocerse que dio la orden de detener a los principales líderes políticos del país durante su efímero decreto de la ley marcial el pasado martes. Con este forzado cambio de opinión de su partido, el ‘impeachment’ saldría adelante en la votación prevista para este sábado a las 19.00 (hora local). «Ante los hechos revelados recientemente, creo que es necesario suspender rápidamente las funciones del presidente Yoon Suk Yeol para proteger a la República de Corea y su pueblo», ha declarado Han Dong-hoon durante una reunión de emergencia de su formación en la sede del órgano legislativo. Sostiene que su permanencia en el cargo es un «gran peligro» para el país. El máximo dirigente del partido ha confirmado «con pruebas fidedignas» que el líder del Ejecutivo dio órdenes al comandante de contrainteligencia, Yeo In-hyung, de arrestar a figuras políticas de especial relevancia, incluyendo al mismo Han y al dirigente del opositor Partido Demócrata, Lee Jae-myung. En este sentido, ha advertido de que, si se mantiene en su puesto, el actual presidente podría tomar de nuevo «acciones radicales» como estas. Esto supone un volantazo en lo que la formación gobernante había defendido hasta el momento, abogando por la continuidad del mandatario. El pasado jueves Han apostaba por bloquear el proceso de destitución, mientras otro portavoz de los conservadores daba por seguro que sus 108 diputados respaldarían a Yoon en el Parlamento. Unos votos claves, ya que para que la moción de censura salga adelante se necesitan dos tercios de los 300 asientos del Parlamento surcoreano y los escaños en manos de la oposición son 192. Así, el rechazo del presidente a reconocer errores en la declaración de la ley marcial y los «indicios creíbles» de que ordenó arrestar a importantes políticos durante esas horas han provocado este cambio de postura en el PPP. En caso de que triunfara el ‘impeachment’, Yoon quedará suspendido a la espera de un veredicto de la Corte Constitucional, que tendría 180 días para decidir si ha violado la Carta Magna. Si los jueces también aprueban la destitución, se celebrarían nuevas elecciones presidenciales en un plazo de 60 días. Desde la declaración de la ley marcial miles de ciudadanos han salido a las calles para reclamar la dimisión o el arresto de Yoon. Ayer se cumplió la tercera jornada de la huelga indefinida convocada por la Confederación Coreana de Sindicatos (KCTU), el mayor grupo sindical del país asiático, exigiendo la marcha inmediata del mandatario. Una encuesta del instituto Realmeter arroja que un 73,6% de los surcoreanos respalda la destitución.