Las autoridades surcoreanas cifran en mil los militares norcoreanos que han muerto
Ucrania anuncia la captura al primer combatiente norcoreano en Kursk
El soldado falleció tras haber sido atrapado y no sobrevivir a las heridas sufridas

Ucrania invita a los soldados norcoreanos que luchan junto a los rusos a rendirse a las tropas de Kiev con panfletos de estética soviética y mensajes grabados en coreano que se emiten desde altavoces montados en drones,. En la foto,, el portavoz del órgano del Estado ucraniano que se ocupa de los prisioneros de guerra, Petró Yatsenko. EFE
Corea del Sur confirmó este viernes la muerte de un soldado norcoreano atrapado por Ucrania en la región de Kursk, en el oeste de Rusia. Desde Seúl sostienen que desde que Kim Jong-un decidió enviar a sus tropas hace casi dos meses para así ayudar a Vladímir Putin en las operaciones militares en la guerra, son unos 11.000 combatientes los que han llegado para luchar en el frente. Esta se trata de la primera captura que logra Kiev desde que los norcoreanos se incorporaron. «Mediante el intercambio de información en tiempo real con la organización de inteligencia de una nación aliada, confirmamos la captura de un soldado norcoreano», explicó en un comunicado el Servicio de Inteligencia Nacional surcoreano.Asimismo, la organización confirmó su fallecimiento momentos más tarde: «Hemos confirmado a través de la agencia de Inteligencia de un país amigo que un soldado norcoreano capturado con vida el 26 de diciembre ha muerto hace poco por el empeoramiento de sus heridas». Aun así, confirmar la nacionalidad norcoreana de los soldados puede ser difícil, ya que las fuerzas ucranianas aseveran que les han entregado documentos de identidad falsos que los acreditan como ciudadanos rusos. El propio presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, difundió a través de sus redes sociales un vídeo en el que supuestamente, los rusos queman la cara de los norcoreanos para ocultar sus rostros. Los servicios de inteligencia surcoreanos y ucranianos sostienen que las tropas enviadas por Pyongyang son del ‘Cuerpo de Tormenta’, que forman parte del Ejército de élite más entrenado del país.Principalmente, estas tropas han sido dirigidas a Kursk, que es el escenario clave de la guerra en estos momentos. En agosto, las tropas ucranianas lanzaron una rápida ofensiva en esta región con el fin de aliviar la presión en otros puntos de conflicto a lo largo del país. Sin embargo, la incursión tuvo un éxito mayor del esperado ya que llegaron a conquistar hasta 1.376 kilómetros cuadrados. Ahora, sin embargo, el Ejército ruso está ganando terreno y las tropas ucranianas están replegándose.El medio de comunicación ucraniano Militarnyi también pudo confirmar la captura del soldado de Corea del Norte. A través de su canal de Telegram, el medio difundió una fotografía del militar, al que se le aprecian rasgos asiáticos. Supuestamente, en ese momento estaba siendo trasladado por militares de Ucrania.Según la información del medio, «el grupo de fuerzas especiales llevó a cabo una operación para destruir al enemigo en el sector de Kursk. Además de la finalización exitosa de la tarea, también hubo trofeos: prisioneros, incluido un mercenario de Corea del Norte, y un vehículo blindado». Las autoridades surcoreanas cifran en unos 1.000 los militares norcoreanos que han perdido la vida o han resultado heridos durante los combates en Kursk. Sin embargo, desde Kiev apuntan a un número bastante más alto.
Los resultados preliminares de la investigación abierta tras el accidente del avión de Azerbaijan Airlines que se estrelló el miércoles en Kazajistán alimentan la teoría de la implicación de la defensa antiaérea rusa en el siniestro. La aeronave, que había partido de Bakú con 67 personas a bordo y destino Grozni, en Chechenia, sufrió «interferencias externas, físicas y técnicas», según las primeras conclusiones conocidas este viernes del análisis de lo ocurrido con el ‘Embraer 190’ antes de que se desplomara cerca de la ciudad kazaja de Aktau —lejos del itinerario previsto para el vuelo— y acabara envuelto en llamas. El Gobierno azerí y EEUU ya habían apuntado a Moscú como posible responsable de la tragedia, que dejó 38 muertos y 29 heridos.