Albares ve «pasos positivos» del nuevo gobierno e insiste en garantizar la soberanía
La UE levantará las sanciones a Siria si el nuevo gobierno reforma el país
España apuesta por el fin del castigo para facilitar una nueva era tras la caída de la dinastía Assaf

Foto de familia de los participantes en la reunión extendida de ministros de Exteriores celebrada en Riad para tratar de la situación en Siria.
La reunión internacional sobre Siria concluyó ayer en Riad con el apoyo unánime de países árabes y socios occidentales para una transición pacífica y ordenada, y puso sobre la mesa la posibilidad de levantar las sanciones europeas para impulsar el desarrollo en esta fase clave de la constitución del nuevo país. El ministro de Exteriores de Arabia Saudí, Faisal bin Farhan, pidió que se levanten las sanciones internacionales contra Siria tras considerar que mantenerlas impedirá el desarrollo del país, inmerso en plena transición tras el derrocamiento de Bachar al Assad hace poco más de un mes.
Bin Farhan defendió esta propuesta al cierre del encuentro en la capital saudí, donde se reunió con los titulares de Exteriores y altos funcionarios de Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Alemania, España y la alta representante de la Unión Europea (UE) para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, así como enviados de la ONU y la Liga Árabe. También participaron los jefes de las diplomacias de los Estados vecinos de Siria —Irak, Jordania, Líbano y Turquía— así como Egipto, Catar, Kuwait, Baréin y Emiratos Árabes Unidos, y el anfitrión, Arabia Saudí.
La comunidad internacional ha prometido apoyo, sobre todo para responder las necesidades humanitarias básicas de Siria, si bien vincula el levantamiento de las sanciones al avance del proceso político, e insiste en que éste sea inclusivo y no excluya a ninguno de los componentes políticos, étnicos y confesionales del país árabe. Sobre la posibilidad de levantar las sanciones a Siria, Kaja Kallas afirmó que, para aliviar las sanciones de la UE, Siria deberá seguir un progreso «tangible» dentro de una transición política «que refleje toda su diversidad». Sin embargo, la ministra de Exteriores alemana, Annalena Baerbock, insistió en la necesidad de mantener las sanciones sobre los «responsables de los crímenes» cometidos durante la guerra en Siria, considerando que esto representa un «elemento esencial para lograr justicia».
Varias autoridades de la nueva administración siria han reiterado en las últimas semanas que las sanciones «fueron impuestas al antiguo régimen», por lo que nada justifica su continuidad tras su derrocamiento.
El Gobierno español se ha mostrado favorable a un posible levantamiento de las sanciones internacionales contra Siria, entre ellas las impuestas por la UE, si las nuevas autoridades del país, liderado ahora por el grupo yihadista Hayat Tahrir al Sham (HTS), que han dado «pasos positivos» hasta ahora, cumplen sus promesas para garantizar un país «estable, pacífico e inclusivo» tras la caída de la dinastía Al Assad, que ha gobernado con puño de hierro durante los últimos 50 años. El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, explicó que «la posición española es que hay que tener un diálogo y contactos con las nuevas autoridades sirias». Visitará Siria y Líbano el 15 y 16 de enero.