Lavrov y Marco Rubio dan pasos para poner fin a sus tensiones y a la guerra en Ucrania
EE UU y Rusia diseñan un nuevo mundo en el que la vieja Europa se cae del tablero
Los grupos proeuropeos de la Eurocámara sentencian que ya no se fían de su aliado

Sergey Lavrov y Marco Rubio ayer en Arabia Saudita.
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Los jefes de los grupos políticos proeuropeos del Parlamento Europeo, que abarcan a populares, socialdemócratas, liberales y verdes, advirtieron este martes de que Europa «ya no puede fiarse plenamente de Estados Unidos para defender sus valores e intereses» y urgieron a mantener el apoyo comunitario a Ucrania haga lo que haga Washington. «A la luz de la nueva realidad geopolítica, su incertidumbre y las crecientes amenazas, es el momento de que Europa avance en su propia seguridad. Europa ya no puede fiarse plenamente de Estados Unidos para defender sus valores e intereses, incluyendo el apoyo continuado a la soberanía e integridad territorial de Ucrania», señalaron en un comunicado conjunto. Esta nueva realidad, dijeron, debe impulsar a Europa en sus esfuerzos con Ucrania y a la hora de establecer una disuasión creíble contra la UE y sus socios, invirtiendo en una arquitectura de seguridad y defensa «más eficiente e integrada». «Juntos, debemos asegurar que Ucrania esté en la posición militar más fuerte posible cuando comiencen las negociaciones de paz», dijeron los cuatro grupos, al tiempo que advirtieron de que la seguridad de Ucrania «es la seguridad de Europa». Los jefes de los grupos proeuropeos, que suman una amplia mayoría en la Eurocámara, incidieron en concreto en la urgencia de ampliar la base industrial de defensa y de establecer la posibilidad de confiscar activos rusos congelados por la UE. «El objetivo último sigue siendo lograr una paz global, justa y duradera en Ucrania basada en la fórmula de paz ucraniana (y el plan de victoria), que garantice la seguridad, la dignidad y la prosperidad de su pueblo dentro de una Europa pacífica y estable. No puede haber negociación sobre Ucrania sin Ucrania y la Unión Europea en la mesa», incidieron. La declaración de los cuatro grupos llega después de la cumbre bilateral entre Rusia y EE UU. Cuatro horas y media fue la duración de la primera reunión de alto nivel en años entre ambos países, que este martes dieron pasos firmes en Arabia Saudí para normalizar sus relaciones, acabar con sus tensiones, y también iniciar conversaciones sobre el fin de la guerra en Ucrania.
En medio de una gran expectación, Riad se convirtió en el escenario de una esperada primera toma de contacto entre los pesos pesados de las administraciones de Donald Trump y Vladímir Putin, unas delegaciones que fueron encabezadas por los jefes de la diplomacia de Estados Unidos, Marco Rubio, y de Rusia, Serguéi Lavrov. El encuentro fue valorado por ambas partes de «positivo» y se centró en analizar las vías para levantar las «barreras artificiales» en las relaciones diplomáticas entre ambos países y nombrar embajadores, algo que fue calificado por Lavrov como «el primer y más urgente acuerdo» alcanzado durante la reunión.
Una nueva etapa
El objetivo de estas negociaciones, explicó el ruso, es «poner fin, de una vez por todas, a estas dificultades que realmente entorpecen el desarrollo normal» de las relaciones entre las dos superpotencias. Así, acusó a la Administración del presidente estadounidense Joe Biden de obstaculizar «significativamente» el trabajo de las legaciones diplomáticas rusas «con expulsiones interminables» de sus diplomáticos a las que Moscú se veía «obligado a responder».
A ello sumó el problema del arresto de inmuebles diplomáticos rusos que comenzó durante la presidencia del demócrata Barack Obama y la limitación a las transferencias bancarias de las legaciones diplomáticas rusas. De esta forma, Lavrov explicó el que era hasta ahora el estado de las relaciones entre Rusia y Estados Unidos, que comenzaron a deteriorarse tras la anexión de la península ucraniana de Crimea en 2014 y prácticamente cesaron tras la intensificación de la guerra en Ucrania en 2022.
Esta fue la primera reunión entre un ministro de Exteriores ruso y un secretario de Estado de EE.UU. desde la mantenida en enero de 2022, un mes antes del inicio de la guerra, entre Lavrov y su homólogo Antony Blinken.
Por su parte, el portavoz del departamento de Estado estadounidense, Tammy Bruce, dijo en un comunicado que Rubio y Lavrov acordaron también «poner las bases para cooperación futura en asuntos de interés geopolítico mutuo y en las oportunidades económicas y de inversiones históricas que emergerán del fin exitoso del conflicto en Ucrania».
El fin de la guerra de Ucrania, una de las principales promesas de Trump durante su campaña electoral, fue otro de los puntos a tratar, aunque de una forma todavía muy ponderada. Hasta el momento, los jefes de la diplomacia de Estados Unidos y Rusia acordaron comenzar a trabajar en un plan «lo antes posible» para poner fin la guerra en Ucrania con el establecimiento de equipos negociadores de alto nivel. «El presidente Trump quiere poner fin a las muertes; Estados Unidos quiere la paz y está usando su fuerza para que los países se unan. El presidente Trump es el único líder en el mundo que puede conseguir que Ucrania y Rusia se pongan de acuerdo en eso», aseguró Bruce en el comunicado. Según dijo Rubio en una rueda de prensa desde Riad, el equipo estadounidense tendrá la misión de «ayudar a negociar y llevar a cabo el trabajo hasta el final del conflicto en Ucrania de una manera que sea duradera y aceptable para todas las partes involucradas».